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16/7/18

El valor del análisis y la opinión



En los años que llevo plasmando mi huella digital en internet a base de hablar de juegos, series o películas, ocasionalmente me encuentro un perfil de gente con el que choco. Ese tipo de persona que viene y te dice "lo único que importa es si algo te gusta o no", "todo lo que tú escribes y piensas no vale de nada porque es tu opinión", "las opiniones son como los culos y cada uno tiene el suyo" o "valorar si algo es bueno o malo es totalmente subjetivo". Llevaba tiempo queriendo hablar sobre esto y supongo que encontrarme por las redes a varias personas así en un mismo día ha provocado que suba en mi escala de prioridades.

¿Qué hace un analista y por qué lo hace? No puedo hablar en nombre de todos, pero puedo hablar por mi mismo. En mi caso lo hago porque quiero dejar por escrito mi experiencia en este mundillo y porque hay una cantidad abismal de títulos, cada día hay más y me gustaría que la gente que de verdad disfruta con esto y quiere meterse de cabeza, sepa que hay juegos que puede ahorrarse o joyitas que están esperando a ser descubiertas. Considero que la prensa actual no hace verdadera justicia a cómo se habla de ciertos juegos y por eso lo hago por mi cuenta. Hacer un análisis en condiciones lleva su trabajo y tiempo. Tiempo que ni siquiera las personas que cobran por este tipo de cosas se pueden tomar. Pero de vez en cuando en este hobby tan dedicado que tengo, surge gente a infravalorar. ¿Para qué entrar a debate? Por no estar de acuerdo contigo, hay que lidiar con el "solo es tu opinión" o "escribir sobre esto también lo se hacer yo". Porque es lo fácil y lo que le quita peso a todo. ¿Para qué valorar si algo es bueno o malo? ¿Qué más da? ¿A quién le importa? ¿Para qué vamos a tener en cuenta la gente a la que sí le interese acceder a este tipo de contenidos como consulta o aprendizaje?

La figura del analista queda totalmente desprestigiada, de una forma similar a un ilustrador o dibujante cuando se le dice "eso lo sé hacer yo y vale lo mismo que lo mío porque lo tuyo es cuestión de gustos". Analizar bien un juego va mucho más allá de jugarlo y soltar rápidamente lo que pasa por la cabeza. Sí... puede hacerse basado únicamente desde la experiencia personal, igualmente interesante, entretenido y válido para un lector casual... pero no es tan válido si queremos una perspectiva más amplia. Todo análisis siempre tendrá algo de opinión personal, porque al fin y al cabo, un análisis es una opinión. El análisis totalmente imparcial y objetivo no existe porque por el mero hecho de dar más importancia a una u otra cosa o las palabras que usamos, ya hay un enfoque particular. No existe la verdad absoluta. Lo que no se puede hacer es negar que podamos intentar acercarnos lo máximo posible a ella y en lugar de eso, abrazar cualquier opinión porque "todo vale".


No todas las opiniones valen y esto es una píldora difícil de tragar. Un comentario racista no puede aprobarse bajo el escudo de "es mi opinión". Una opinión de un paciente no vale lo mismo que la de un médico. Un comentario como "esto es bueno porque es mi infancia" o "porque mola" carece de peso porque son factores indeterminados o exclusivos de un individuo y no tienen por qué tener siquiera impacto para quien lo recibe. Decir que algo es bueno por ser popular tampoco, porque lo más seguro es que sea bueno en unos círculos con características comunes, sin tener en cuenta a toda esa gente que no comulga ni por qué.



Las opiniones valen más cuanto mejor argumentadas y documentadas estén, más puntos de vista recojan y más puedan diferenciar entre lo que "a uno le guste" con "lo que es bueno". Creo que todos podemos estar de acuerdo en que alguien que diga que el tabaco es bueno porque lo disfruta, no puede ver más allá de su satisfacción personal o bien es un ignorante.

El concepto de bueno o malo no es fácil de determinar ni es algo unánime que pueda cuantificarse con una nota del uno al cien y quedarse a gusto. Es una valoración final donde entran a juego una serie de argumentos y condicionantes sobre la mesa. La tarea de un analista dedicado, por tanto, es valorar todos los argumentos a favor, los que hay en contra y sopesarlos... pero además, contemplar la idea de quienes lo van a sopesar diferente a ti. Aún así, habrá gente no satisfecha por pertenecer a un segmento muy casual, sin criterio ni ojo crítico... o gente que ni siquiera pueda reconocer los defectos que hacen a la balanza caer de un lado. Pero eso ya no es problema del analista.

La edad y la experiencia son importantísimos para el ojo crítico. Alguien que, por ejemplo, vea por primera vez el recurso de "rescatar a la princesa" puede encontrarlo novedoso y original pero otro que tenga trilladísima esa idea porque la ha visto cuarenta veces, esperaría que haya algo de diferencia o esfuerzo para no ser "lo mismo". Paralelamente, un chico de diez años no va a apreciar un agujero argumental, un fallo de guión o que la trama se pase de críptica.

Alguien que ha dedicado su tiempo a jugar y realizar un análisis acaba desmembrando cada parte del juego por completo. Hay factores que el usuario promedio ni tiene en cuenta pese a que inconscientemente le afecten: cómo afecta la duración, qué factores hacen al jugador implicarse o abandonar un desafío, el aprovechamiento de recursos en su consola, la percepción negativa o positiva que ha generado el marketing, cómo afecta la libertad de decisiones o la linealidad. Todo eso puede hacerse bien o mal y ahí no hay mucho debate a donde entrar. Los diseñadores aprenden y evolucionan porque saben qué hacer y qué no hacer y eso ya está más que estudiado. Por eso no tenemos juegos tan nefastos como hace diez o veinte años.
Bueno, admitámoslo... es más fácil hacer un "análisis basura" porque es lo que la gente consume.
Morir siempre de un golpe no es bueno. Perder el progreso que teníamos y repetirlo de nuevo tampoco. Ni estar diez horas subiendo niveles para avanzar un poco en la historia y tener que subir otros diez niveles para lo mismo... y como esto, mil cosas. Habrá excepciones... pero si aplicamos la excepción de la regla para cargarnos la regla, lo único que podríamos aprender sería matemáticas y llegados a cierto punto, ni eso.

Un buen análisis no solo abarca la opinión personal y experiencia del analista, si no que está documentado con datos y las opiniones de más personas. La idea del análisis es poner todo en juego para que el lector decida, al margen de lo que su autor piense, si la calidad de algo fue buena o de si merece la pena. El análisis es una opinión más, sí. Argumentada y documentada. Puede incluso ser un compendio de opiniones. Ante esto, el autor debe tener una mente flexible. Puede defender y argumentar su postura pero si se da el caso de que surgen otros puntos de vista bien argumentados y justificados, debe tener la responsabilidad de integrar esa perspectiva en su trabajo y no intentar imponer ni forzar algo que no cuadra con la realidad. En todo buen análisis la opinión del autor cuenta y la de los demás también.

Es cierto que cada cual tiene su opinión pero también es cierto que en lugar de cargar cada uno con la suya se pueden compartir y dar forma entre sí para que ambas partes lleguen a un punto de comprensión. No siempre es así. Como ya he mencionado, no todas valen para enriquecer el punto de vista del otro... pero lo que si hay que dejar claro es que un análisis es mucho más que una opinión. No quitéis valor ni mérito a lo que cuesta construir este tipo de textos.




"No es mi opinión, es la de una mente colectiva procesada digitalmente, AAAHH"
Por: Orgem





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