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21/1/18

DEVILMAN CRYBABY - La opinión de Orgem


Devilman me ha sorprendido. Sopesando sus pros u sus contras, me ha parecido de gran aporte al mundo de la animación japonesa. Pero... muy a mi pesar, los contras que tiene le impiden ponerse por encima de otras series que tengo en una escala más alta, como puede ser Gantz. Y pasaré a contaros por qué.

¿De qué va esto? Bueno, pues cuenta como Akira Fudo, un estudiante estereotipo, descubre la existencia de demonios y pasa a ser un híbrido con uno de ellos. Gracias a sus poderes y tener el control, puede combatirlos. Hasta aquí nada del otro barrio. Lo interesante es el desarrollo hacia la decadencia y un final que se aleja por mucho de los esquemas tan vistos hoy día. Todo ello con muy poco filtro para la violencia y el sexo.

El manga original de Devilman es corto y Devilman Crybaby también. Cuando termine de verla y al saber que el manga era un clásico que podía leerse en poco más que una tarde, me puse con ello. Básicamente, por ver las diferencias. Gracias a eso me he quedado con una serie de líneas que me ayudan a comprender y digerir mejor sus defectos y virtudes. Así que ojo, pues valoraré la serie por sí misma antes de entrar a comparaciones para las que obviamente deberé tocar spoilers.

Primer episodio y no repara en flipadas.
Empezaré con sus puntos fuertes. Devilman no se corta un pelo. Si tiene que desmembrar o decapitar, lo hace y si tiene que mostrar prácticamente hentai, también. Por eso y crear su valor a base de dejar al espectador en shock. Es algo que deja muchos tabús rotos en su formato. La única serie que he visto comparable a tales niveles de sangre y desnudez teniendo un argumento sobre el que apoyarse es Gantz y ni se le acerca. Devilman ha sido una serie que me ha dejado mal cuerpo después de verla. Su final me revolvió las tripas, como una mala pesadilla. Y lo aplaudo. Pero no solo por lo que muestra que tampoco es tanto, si no por el mensaje que nos lanza con ello. Quien se haya tomado la molestia en verla sabrá que es única en determinados campos y que no es el tipo de anime que no destaca en nada.

Otros puntos fuertes es que esta serie consiguió traer de vuelta algo del olvido y despertar mi interés por ello. Además con algo que yo valoro muchísimo: brevedad. Solo emplea diez episodios para cubrir toda la historia de sus cinco tomos. Salvando las libertades, lo suficientemente fidedigno como para no perderse nada. Te quita algunas cosas y te aporta otras. Ya se había tratado de llevar Devilman al terreno de animación pero hasta ahora no había funcionado. La serie animada de 1972 suda del material original para convertirse en un formato infantil y los OVAs (The Birth y Demon Bird) aunque con muchísima mejor calidad, violencia y fidelidad al manga no cubren ni la mitad de la historia.

Pero vamos a lo gordo. Hay cosas que si bien no matan, hacen perder a Devilman Crybaby muchísimos puntos. Así que vamos arrancando la motosierra...

La serie corre tremendamente apresurada. A tal punto de casi cargársela. He tenido múltiples veces la sensación de que entre un episodio y el siguiente me había saltado alguno y tener que volver al anterior para cerciorarme de que así era. Pega saltos muy grandes de argumento entre capítulos y no dedica tiempo a exposiciones, sinopsis, ni rutas de acción. ¡Llegue a pensar durante media serie que Mayuta y Kado eran la misma persona! Decir que la serie sufre por ser tan corta es una verdad a medias porque aunque faltan escenas para fortalecer la trama, se han sustituido por otras que aunque molan, sobran. Devilman Crybaby es una serie que podría haber sido infinitamente mejor con cinco episodios más y dedicando un mayor metraje (por lo menos) a incluir diálogos imprescindibles o escenas contra los enemigos. No mola ver que demonios imponentes están para ser pasados por una trilladora a los tres minutos.

Socorro, que es esto
Otro punto que me repatea y esto parece que es algo recurrente en Netflix (con Castlevania también me pasó) es que la animación no es para nada estable. Igual tienes una secuencia superfluida que otra que va a dos fotogramas por segundo. O planos estáticos con personajes totalmente desproporcionados y sin sombreado haciendo contraste con un fondo de infarto. Si fuera mala lo soportaría pero es una continua montaña rusa donde en cada bajada me saca de la experiencia y lamento lo que veo. En los OVAs, por comparar, todo está en su sitio, a un ritmo, calidad y detalle constante. Me gusta que lo supla con su banda sonora y un estilo que difiere al tono caricaturesco del manga pero se ve demasiado lejos de él. En los OVAs también lo adapta pero conservando la esencia.


Y AHORA LAS DIFERENCIAS CON EL MANGA


Me han gustado los beat boxers, ahorrarse ciertos personajes para aligerar las cosas y añadir nuevas muertes. También que hayan incluido la guerra del final, totalmente omitida en el manga. Ah, y que corran como en Scooby-Doo. Y... uh, ¿ya está? Ya está.

En el manga se dejan de flashbacks y de escenas de relevos que no van a ninguna parte. Te presentan a Ryo, que le pasó a su padre y cuenta desde el principio que son los demonios, su origen y por qué se manifiestan o como se fusionan. Luego te muestran uno que pone en serio riesgo a los protagonistas y por último planean que Akira se convierta en demonio para poder combatirlos. Para eso, usan el Black Sabbath un ritual de posesión que les puede costar la vida. En la serie solo ves a un niñato llevar a otro a la discoteca y ponerse a apuñalar a gente como un loco porque lo disfruta. Te dejan claro en todo momento y tiran a la cara lo psicópata que es Ryo para que no te lleves ninguna sorpresa a futuro. Hasta en el propio opening aparece encarándose con Akira. Genios. Durante el ritual hablan sobre el concepto humano-demonio y acuñan el concepto de devilman que más tarde se atribuye Akira al transformarse. En la serie lo suelta porque yolo.

En anime Akira es un llorón, que se presenta de muy diversas formas. No fue hasta la escena de los niños que comprendí a santo de qué venía eso. Sin embargo, a el manga le basta con tan solo una imagen:


A lo largo del manga Ryo hace cosas que por las circunstancias te las tragas. Incluso en la última declaración que da por televisión tienes la sensación de que ha sucumbido a un demonio. Hasta que te revelan que es algo incluso más jodido. En la serie se presenta como una bipolaridad y un sadismo total. No entiendes las motivaciones que tiene porque es como si fuesen dos personas en conflicto constante. Y si esa era la idea, muy mal expuesto.

Quizás lo peor a todos los niveles es la escena de la casa. En el manga pasa todo allí, en una sola escena y lugar. Es icónica, más violenta, mas tensa y creíble. Lo pasas mal. En el anime lo han destrozado por completo colocando a sus personajes en tres puntos distintos y haciendo de la casa algo insignificante.

En fin, podría seguir largo y tendido de por qué el anime falla estrepitosamente en muchas cosas pero captáis la idea.




Devilman Crybaby no viene a barrer con lo anterior. Esta serie consigue animar el manga al completo de forma decente, los OVAs cuentan con tener mejor calidad y sentar cátedra con el gore y el manga retiene los puntos fuertes a nivel argumental. Por tanto, no hay ganador invicto... pero Devilman Crybaby sería el material con el que seguramente comenzar.

Si queréis consumir material adicional, lo mejor es Amon: Apocalypse of Devilman, donde tras la muerte de cierto personaje, Amon se manifiesta. No está mal.










"¿Demonizado? Es probable."



Por: Orgem

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