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11/1/17

Síndrome de Harry Potter


Últimamente me he dado cuenta de que, haga lo que haga, la frase que me pusieron en la descripción de mi perfil ¡Me persigue cual jodida asquerosa accionista de Wall Street pidiéndome un rescate de banco! Me he vuelto un tío predecible, basado en un par de cartas obvias, con argumentos repetitivos, y comentarios sosos que apenas sacan crítica de nadie...

Sí, ahí es cuando me he dado cuenta de que ¡Padezco el Síndrome de Harry Potter!

Todo empezó con el Prisionero de Azkaban...

¿De qué iba la tía esta, coño?

Cuando salió la tercera película de la saga, pues la gente estaba flipándolo en plan, pues que buena había sido la peli, y tal, y qué alto ponía el listón. Sin ser una obra maestra, era una película majísima que respetaba en su justa medida el libro original, y aportaba al espectador la gracia del libro original resumido en una hora y media.

Y claro, el listón se fue a la mierda.

La siguiente película, el Cáliz de Fuego, fue cutre. Todo el principio pasaba tan rápido e insulsamente que apenas te dabas cuenta, todos los personajes secundarios se reducían a un puñado de frases olvidables, el triángulo amoroso de los protagonistas se resolvía de forma lamentable, y se saltaban lo mejorcito del libro con, por ejemplo, Hermione Granger fundando un orfanato para elfos y duendes. La gente parecía consternada, pero se encogió de hombros, porque bueno, ¿Un bache lo tiene cualquiera, no? Si España ha podido sobrevivir a haber inventado el cuñadismo y a los chistes sobre el cuñadismo, nosotros sobreviviríamos a esto... ¿No?

Mojonazo y decepción. La orden del fénix pasaba a ser otra de las peores de la saga. No solo por la desastrosa idea de saltarse las escenas más importantes de un libro de 600 páginas, isno por darle importancia a oras escenas de apenas dos frases (como la pelea entre Voldemort y Dumbledore) o por insistir cansinamente en conceptos desconcertantes, como los amoríos de Harry Potter, mientras se ignoraba a un villano tan cojonudo como Dolores Umbridge.
En los libros: Joffrey+Palpatine+Sauron







Entonces no nos habíamos dado cuenta, pero para nuestra desgracia había nacido ya el Síndrome de Harry Potter. Sin comillas ni mariconadas. Y digo Síndrome por no decir plaga.

De repente se volvió popular, y nos encontramos con el Síndrome por todas partes: Crepúsculo, el resto de pelis de Harry Potter, los Juegos del Hambre... Y aun sigue siendo muy popular, porque mira que no he visto Passengers, pero es solo ver los trailers para saber que por ahí anda la atmósfera de mierda esta.

Para colmo Harry Potter también fue responsable de añadir otro síntoma: dividir libros en películas. De repente con la excusa de que "hay que contar el libro entero" las empresas cinematográficas encontraron el método perfecto de exprimir una franquicia mientras J.K. Rowling bailaba literalmente en billetes de 500. En un principio hubo un enconado debate sobre las posibilidades creativas de esto, pero un vistazo a los estrenos nos dejó aterrorizados en medio de proyecciones muertas sin sentido llenas de escenas aburridas en las que no pasaba nada mezcladas con mucho aire de pretenciosidad y de una falsa pátina de oscuridad y madurez llenándolo todo.

Por culpa del Síndrome, los protagonistas no pueden ya ni sonreír como no sea del sufrimiento ajeno. La música pasa a estar compuesta por miles de copias de Hans Zimmer con sus trailers y sus bocinas hechas en una fábrica de clones idénticos. Lo importante ya no es contar la historia, sino mostrar al actor/actriz guapo de turno para lucir la peli y vender más entradas sin que el propio actor/actriz haga algo más que poner cara de ceño fruncido ante guiones de copia y pega.

¿Y el material original? Bueno, supuestamente el Síndrome lo respeta, pero en cuanto rascamos un poco con algodón vemos la mierda que hay detrás. Por ejemplo: los libros de los Juegos del Hambre tratan sobre una filosofía generacionista en la que los jóvenes se rebelan contra los adultos inútiles que intentan cargar sus culpas en sus hijos. Si lo piensas la idea no está mal porque es una crisis actual que siempre está de moda ¿Qué hizo Hollywood? ¡Otra peli sobre nazis! No los llaman así, pero bah, todos sabéis a qué me refiero. Hollywood se limitó a copiar y pegar su argumento preferido. Realmente, pese a su aire pretencioso y "profundista e intimista" ninguna de estas películas te aporta algo que no supieras ya, limitándose muchas veces al efectismo barato o a copiar directamente las escenas de la fuente original pero quitándoles toda la gracia, seguramente por culpa de guionistas con el cipote para arriba y el ego desmedido.

Y así puedo seguir todo el día. Las novelas de Crepúsculo, unas novelas románticas del montón que no se diferenciaban en mucho a otras novelas románticas del montón, tuvieron adaptación homónima, y tadá, otro reparto horrible en el que lo único que importaba era mostrar los modelos contratados junto a guiones sin personalidad. Por no hablar de Zack Snyder, otro director que antes molaba que no ha tardado en sufrir algunos de sus síntomas.
Tío, tú antes molabas

El problema es que claro, la mierda esta de repente tuvo un éxito acojonante. Todos lo hemos tragado, y ya sea por sus fans, o por sus detractores, al final solo conseguimos hacer publicidad de una enfermedad que Hollywood se niega en reconocer. Por alguna razón, la "crítica especializada" (para vomitar) no se ha pronunciado mucho al respecto, o al menos no que yo sepa. Como estas películas causan tanta indiferencia, debe ser que a nadie le llama ni siquiera hacer una patética entrada para denunciarlo, o para decir que son una mierda.

Lo único que podemos hacer es rezar, y esperar que los directores se lleven unas cuantas ostias que les hagan aprender, que al fin y al cabo así funciona el capitalismo. Al menos es bueno reconocer los síntomas antes de tiempo para saber que hay que alejarse como corre el diablo de esta peste que ahora sufro. No, no me miréis, ni me echéis de menos, iré a una esquina y me pondré en cuarentena hasta que me llegue el gélido toque de la muerte que recibiré con gran agradecimiento por poner fin a mi sufrimiento.

Al menos no tengo el Síndrome de Aída.



King Garrac

2 sandeces:

Alpha Mash dijo...

¿Aída?

Como había comentado en la nota de crepúsculo, mi problema con la segunda mitad de las 8 películas de HP ya no era si respetaba en sí el material o no, cosa que medio caga considerando la estupidez de ignorar el funeral de Dumbledore (el sepulcro blanco), sino que los actores, aun con trayectoria, parecían unas putas maquinas, no había emoción alguna, eran un puto tronco interpretando papeles, aunado a un filtro oscuro repugnante para su ambientación emulando una falsa sensación de tensión, depresión y madurez (Tengo la sospecha que Snyder estuvo por ahí) en el que tenías que subir el nivel de brillo y contraste de la televisión para poder ver algo.

Anónimo dijo...

"¿Y el material original? Bueno, supuestamente el Síndrome lo respeta, pero en cuanto rascamos un poco con algodón vemos la mierda que hay detrás. Por ejemplo: los libros de los Juegos del Hambre tratan sobre una filosofía generacionista en la que los jóvenes se rebelan contra los adultos inútiles que intentan cargar sus culpas en sus hijos. Si lo piensas la idea no está mal porque es una crisis actual que siempre está de moda ¿Qué hizo Hollywood? ¡Otra peli sobre nazis! No los llaman así, pero bah, todos sabéis a qué me refiero. Hollywood se limitó a copiar y pegar su argumento preferido".

Es aquí cuando creo que es necesario hablar de los correctores de guiones, unas personas que nunca son mencionadas en las películas y que influyen sobremanera en la calidad de los filmes que la gran Hollywood saca últimamente. Básicamente, cuando eres guionista, vendes tu guión al mejor precio, y ya no puedes hacer nada con él. La productora lo coge y le dice a un becario que de tu guión, que pueden ser mil páginas, haga una sinopsis de 20. Después, dan esa sinopsis (que Dios sabrá cuánto de tu manuscrito original quedará) a otro equipo de personas, los correctores de guiones, que la van "rellenando", y así sucesivamente, hasta que se elabore un guión que con el tuyo original tiene poco o nada que ver. Y sin olvidar que hay versiones diferentes (¿recordáis ese episodio de los Simpsons de Moe cuando se hace guapo y participa en una serie, y hay guiones con páginas de colores? Pues eso existe) Tampoco nos olvidemos de que el productor mete la zarpa en ese proceso como hay Dios, y que a veces los actores pueden modificar sus respectivas líneas a su antojo. De hecho hay un libro muy bueno, de Linda Seger (una correctora de guiones famosísima) que se titula "Cómo hacer de un buen guión un guión excelente" y que destaca por dos motivos: el primero, porque en su prólogo te explica todo ese proceso y a la vez te está diciendo que no seas guionista de cine porque es una catástrofe, y segundo, porque el libro te enseña a hacer guiones que cuando sufran ese proceso, no se "destruyan" tanto.

La cosa es, ¿Cómo evitar todo esto? Fácil, que el productor sea a la vez el guionista, por eso las series de ahora, tanto animadas como de imagen real, lo están petando tanto, porque el guionista es considerado como el jefe y a quien hacer caso. En las películas no sucede así, o no suele ocurrir (salvo por ejemplo en "El señor de los anillos") por eso la gente, yo incluido, tiene tanta esperanza en el cine independiente o de otros países (como, por decir algo, Japón, que, sinceramente, hacen sus películas y series para ellos, que luego lleguen a Occidente y lo peten es porque hay un público receptivo) Aunque también hay películas independientes o de otros países que caen en ese pecado.

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