Xanobot informa

¡Estamos haciendo algo bueno! ¿En qué nos hemos convertido?

Más microentradas

17/9/16

30º Aniversario del Regreso del Caballero Oscuro

Corría... bueno, ya no me acuerdo del año, pero como poco debió de ser hace 9 años... cuando estaba paseándome junto a mi padrastro por una feria del libro en Galicia, cuando pasamos al lado de un tenderete que vendía cómics y yo pregunté al dependiente por una novela gráfica de Batman que había leído hace poco y me había impresionado bastante... La Broma Asesina. Pero como no lo tenían en la tienda, el dependiente me coló un cómic, diciéndome que era otro bastante importante de Batman, y que valía la pena. Era otra época, aún no se había estrenado la segunda película de la trilogía de Nolan, y yo sentía que me habían estafado hasta en el carnet, pero igualmente volvía a mi casa con el tomo Deluxe en mano. Acababa de hacerme con el Regreso del Caballero Oscuro, y por aquel entonces no tenía ni puta idea de lo que se me avecinaba...




Y ahora es cuando el articulista mediocre de turno os cuenta que esto o lo otro le ha cambiado su visión sobre la vida, lo mucho que me ha gustado leer esto, que os lo leáis, y lo mucho que me he tocado la polla haciendo la reseña. Pero soy perro viejo a estas alturas, y sé que a muchos os tocan ya los cojones estas mierdas. Y no voy a desmerecer al bueno de Miller con párrafos pelotilleros (a pesar de que se los merezca) porque el Retorno del Caballero Oscuro fue, es y será una obra muy polémica.

El dibujo no es para nada ortodoxo, todo hay que decirlo. Sin embargo, como el mundo del cómic tiene su funcionamiento peculiar, respeta las "proporciones caricaturescas", y el resultado acaba siendo resultón. Aclarar que Miller hacía los bocetos y luego Janson era el que acababa los dibujos, y por ello el cómic en sí tiene cierto acabado a medias, no acaba de tener el estilo milleriano puro que ya habían tenido otras obras como Ronin, o más tarde, 300. Por lo que en ese sentido se nso rompe el mito, gráficamente no es una historia tan "milleriana" como se suele pensar a menudo entre el fandom.

La trama es una gamberrada, toda una elaboración en torno al mito del murciélago. Aparecen algunos personajes clásicos de Gotham, e incluso algún que otro superhéroe. Pero, como decía el propio autor, el peor de los venenos está reservado para los medios de comunicación, como expresión de la propia sociedad, y tal vez hacia la propia conducta human. Mediante pantallas de televisión Miller aprovechaba para rajar del periodismo de mierda, de los debates irrelevantes, y de la hipocresía de la prensa y la televisión 




Dentro de la mitología batmaníaca, la huella de Miller es casi palpable. Como no, no podemos olvidar el artículo  que hizo hace un tiempo Orgem sobre si a Batman lo habríamos sobreflipado demasiado, echándole las culpas a Miller. Y a eso hay que decir... que no, que se equivoca. Para empezar, es imposible decir "Batman es un Poochie" como barata generalización porque hay muchos autores que han pasado por el personaje, y cada uno ha venido con su propia interpretación, deudora de uno u otro autor. Al contrario que con la mayoría de los mangas, donde todo es obra y creación de un puñado de autores, muchos de los superhéroes han tenido numerosos autores a lo largo de los años que han escrito a sus personajes siempre de diferentes maneras.

Al contrario de lo que decían algunos por ahí, el Batman de Miller (al menos en los 80) no era un dios. Es un tío que tiene un infarto en medio de una pelea, que se salva por los pelos de que una nazi con esvásticas en los pezones le acribille sin piedad, que en sus primeras peleas sale escaldadísimo, y necesita revanchas para poder ganar. El Batman de este Miller es un gamberro, un tramposo, un hijo de puta, pero no es Dios, ni Poochie, ni un tío invencible. ¡Incluso Robin es en esta historia una novata que va por ahí con tirachinas!

Y lo cierto es que para las fechas en las que llegó el Regreso del Caballero Oscuro, el lugar de Batman en la Liga de la Justicia estaba bastante cuestionado, y apenas estaba empezando a recibir la proyección que tendría con la película de Tim Burton. Para la mayoría de América, Batman seguía siendo Adam West, ese tipo sonriente de la serie de los sesenta, y hasta el propio Burton iba a hacer su película con esa idea en mente.

Batman Year One Batman not a killer
Y no, en los 80 el Batman de Miller tampoco mataba



Tampoco se nos vaya la olla, y consideremos ahora que Miller fue el padre del personaje o algo así. Ya previamente en los 70 el guionista Denny O'Neil y el dibujante Neal Adams recuperaron al Batman de las primeras historias, y había empezado a abandonar la inocencia psicodélica de los 70 definitivamente de las manos de Steve Englehart y Marshall Rogers. Ya para los 80, por aquellos años escribía la cabecera un jovencito escritor llamado Doug Moench, en una carrera en la cabecera que no pasaría tanto a la memoria del fandom como lo haría la suya propia unos años después ya en los 90. No, ya había antecedentes, pero si Miller hizo historia fue porque llevó todo aquello un paso más allá, en sus manos Gotham pasaría a ser una ciudad fría y esquizofrénica, llena de pobreza por todas partes, y su Batman pasaría a ser un tipo que se tomaba su cargo literalmente como una cruzada religiosa.

Aquí también aparece Superman, en una de sus más polémicas apariciones, por la que mucha gente ha acusado a Miller de odiar a Superman y otras milongas. Yo a eso digo que si Superman aquí parece un facha violento es más que nada porque Miller intenta hacer que veamos a Superman bajo el punto de vista de Batman. No deja de tener mucha polémica la interpretación final, pero para entonces Batman y Superman apenas se habían enfrentado alguna vez durante la Silver Age, y nunca tan a fondo, por lo que dentro de la propia obra el duelo, la pelea sigue teniendo sentido y carga emocional.  Luego, su propia reputación se comería a Miller y lo llevaría a la auto-exageración mientras Superman se veía supuestamente ninguneado, pero no creo que sea del todo justo echarle las culpas a Miller de algo que no buscaba. No han sido tampoco pocas las veces que ha salido Superman humillando a Batman, y no nos tenemos que ir muy lejos para atestiguarlo...

Superman Beats Batman:
¡Y para más inri este es de Jim Lee!

El propio Miller también explicaría uno de los puntos más polémicos de la biografía de Bruce Wayne: porqué no se ha unido a la policía si quiere pelear el crimen. Y la razón es sencilla: porque Batman está jodidamente mal de la olla, y utiliza su identidad de justiciero para reprimir sus deseos sexuales.  Se ha unido a la policía porque esta está llena de corruptos, y le impide ejecutar la justicia como él quiere, o sea, reventando brazos a todos los criminales para meterlos el puto acojone en el cuerpo. Pero a pesar de todo ello, antes al menos tenía clara la idea de que no mataría.

El caso es que además el impacto artístico de la obra es innegable. Llamó la atención de los medios, allanando el terreno a Tim Burton. Artistas como Paul Pope, Paul Verhoeven, Garth Ennis, Brian Michael Bendis, Scott Snyder... Incluso adoradores del cómic mainstream más positivo y luminoso como Grant Morrison o Kurt Busiek han salido a la palestra para defender al señor Miller. Por no hablar del impacto en la cabecera de Batman, que pasaría por una serie de eventos e historias que en última instancia bebían de la esencia de Miller. Sin irnos muy lejos de los 80 podemos mencionar la etapa de Alan Grant en la cabecera, que tenía a Batman peleando contra drogadictos y mutantes. Casi toda la colección "Legends of the Dark Knight" que compartía con Miller la atmósfera oscura y las sospechas policiales. La propia influencia de "Año Uno" sobre el origen del personaje. La velada muerte de Jason Todd en las páginas de este cómic que dos años después llevaría a Jim Starlin a matarlo a palo limpio en "La Muerte de la familia". Como se trastocó la relación enre Batman y el Joker. Todo a favor del murciélago, que con sus más y sus menos acabó generando un movimiento cultural propio llamado "Batmanía" que, para qué negarlo, sigue vigente hoy en día.


Resultado de imagen de this are not our weapons batman
Anda, qué casualidad, un Batman que se niega a matar...


Hablando de esto, no podemos olvidar la gran polémica en torno a Batman: que su concepto, si te paras a pensarlo es muuuy de derechas. O sea, es un tipo rico que golpea hasta la muerte a tipos más pobres, y mantiene el status quo establecido, ¿Se puede ser más de derechas? Pero no, Miller no tragaba eso, y creo el contexto idóneo para justificar que los superhéroes podían ser una idea potencial a alcanzar por todo el mundo, para provocar una revolución que socave el sistema establecido. Este Batman, pesimista y al borde del a muerte, tiene una visión obsesiva, y la cumple de tal manera que no evita provocar polémica por todo el mundo.

Más tarde, se acusaría a Miller de ideologías derechistas, de que era demasiado violento, y que su Batman estaba demasiado mitificado, entre otras lindezas. Ahí tenemos a Ronald Reagan como presidente eterno, la política de Batman frente a sus seguidores, o las burlas hacia el movimiento hippie. Por supuesto, ninguno de estos achaques es incorrecto, pero igualmente no consiguen que la obra sea menos, porque en el fondo te la sudan todos esos comentarios. Porque la misión del Regreso del Caballero Oscuro no es hacer una historia para todos los públicos, ni hacer algo políticamente correcto, la intención de Miller es usar a los superhéroes como excusa para herir en lo más fondo de tu loquesea y gilipolleces así. Lo importante en esta historia es la impresión que se busca, la de no dejar indiferente a nadie.

 
Dibujos animados americanos, animes japoneses... vosotros antes molabais.



O sea, aquí el macarra este hizo esto en su mejor momento creativo, en los 80, y se acabaría poniendo el listón tan alto que hasta forjó una leyenda en torno a él mismo de la que probablemente nunca conseguirá escapar, al punto de que se le llegaría a considerar experto en la materia por encima de otros autores que llevaban ya muchos años con el personaje. No quiero decir que sea insuperable, pero desde luego planteó muchas ideas y situaciones que revolucionaron el mercado del cómic book durante muchos años. Sí, es cierto que también tuvo una influencia negativa, porque surgirían en los 90 una serie de autores como Rob Liefeld o Jim Lee que seguirían la estela del "dark &gritty" creando cómics que no los relee ni su abuela. No obstante, esta influencia viene dada porque una serie de creadores no entendieron bien el Regreso del Caballero Oscuro, y se lanzaron a hacer malas copias. O sea, que se hagan pajas algunas personas no deslucirá jamás el verdadero significado de la obra en general, como los imitadores de la película "El Rey León" no pueden conseguir que la obra original siga molando.

Y no olvidemos, dejándonos de las cuestiones de ficción, que fue con esta obra, y anteriormente con Ronin, con la que Miller, tras años de lucha por parte de otros muchos autores, consiguió por fin que el nombre del autor fuese tan importante como el personaje, porque con El Regreso marcó una huella tan personal que no se podía borrar. No olvidemos que más tarde crearía junto a otro puñado de autores el sello Legend, donde los autores tendrían plenos derechos sobre sus propias creaciones. Tampoco olvidemos que Miller no estaba solo en los lápices: le acompañó Klaus Janson, ya mencionado,  y los colores de Lynn Varley, su ex-esposa (larga historia) en sus buenos días. Sobra decir que al igual que Miller ambos se convirtieron en comic-stars después de todo esto.

Años después, Miller volvería a trabajar sobre el Caballero Oscuro. Primero nos contó los orígenes de Bruce Wayne en Año Uno, una obra bastante menos polémica, pero que por alguna razón ha pasado menos a la historia, a pesar de que es una historia cojonuda. Luego, volvería Miller un par de veces en los 90 al personaje, hasta que en 2005 sacó una segunda parte del Regreso del Caballero Oscuro, que como secuela de su antecesora no era muy continuista, y que despertó ampollas por el dibujo deforme y lo macarra de todo en general, pero que de todos modos significó otra revolución en el medio, y vendió como los churros. Otra vez volvería con All Star Batman, donde el murciélago era ya un psicópata quema-ladrones. Y recientemente se le encargó una tercera parte del Regreso, en una cobarde maniobra editorial para hacer oficial el universo alternativo que a mí se me atraganta, y que pese a que aún no ha terminado, por lo que se viene se ve que Miller ha tenido poco o nada que ver con la entrega, aparte de algunas preciosas portadas.

Pero ninguna (bueno, salvo Año Uno) se equipara a la obra magna, tal vez porque su leyenda se ha vuelto demasiado grande. Ni siquiera puedo decir que sea mi cómic favorito del murciélago, claro .Que Miller sea el que mejor entiende a Batman, no lo sé. Pero que el tío es un autor cojonudo, y le perdonamos todas las tonterías que haga porque ha hecho un montonazo de cómics cojonudos, eso sí que puedo confirmar que lo haré. Para todo lo demás




Feliz cumpleaños viejo bastardo




King Garrac

2 sandeces:

Capitán Grelo dijo...

Duda rápida: ¿es necesario tener conocimiento de algún suceso del universo DC para leérselo?

King Garrac dijo...

Umm...no, no creo... solo saber un poco que Dick Grayson fue Robin, y que luego apareció Jason Todd. Si insistes en lecturas para entender El Regreso (que realmente no hacen falta) tal vez habría que leer "El Culto" (de Jim Starlin) y Muerte en la familia (de Starlin, otra vez) Pero vamos, que yo no tenía ni idea de ninguna de esas sagas, al igual que otros muchos, y leí perfectamente este tomo, sin problemas.

Publicar un comentario

¿Algo que objetar?

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...