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Mucha metáfora y desprecio, pero el muy hipócrita luego hace gameplays del Worms.

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5/11/14

¡Domino, mamahuevos!


Hacia el final de la película, después de hora y media, aparece Tom Waits en mitad del desierto, a una zona donde los protagonistas han llegado después de darse un ostión de infarto con la camioneta y de donde no han intentado irse pues porque escaparse es de cobardes. Tom se presenta como una especie de adivino o enviado de Dios, y durante un momento de trance, el hombre cuyo piano bebe cohesiona todos los flashforward que hemos ido viendo después de que se resolviera el primer flashforward y soluciona las cuestiones existenciales que hubieran podido brotar en las mentes de los cazarrecompensas diciendo, sin titubear, que si se tienen que sacrificar por salvar a una niña, que lo hagan. Es en ese momento cuando toda esperanza desaparece.

'Domino' es un continuo reto al espectador. Es un continuo "a que no hay huevos". Es 'Arma Letal' sin comicidad, todo puede pasar, y te callas. Igual que Los Hombres de Paco, en su época cómica, recurrían a la narcotización como método para escapar de todos sus males, aquí todo se cura a base de ser EXTREMO y de BADASSISMO. El problema es que, paradójicamente, hasta para lo extremo hay que saber tener una medida. Tenemos una ensalada cuyos ingredientes son una amalgama de desconcertantes momentos:
Keira Knightley y Lucy Liu mantienen enconados duelos dialécticos sobre sus orientaciones sexuales entre susurros que modifican la onda sonora de sus voces para que al espectador le llegue un mensaje claro, conciso e inequívoco al cerebro: "queremos tu erección".
Micky Rourke ve pornografía con los pantalones puestos porque, probablemente, durante sus años de caída pasó tanto tiempo viéndola que pasó a ser algo más profundo para él que un incentivo para masturbarse, pasó a ser su único punto de evasión de su cruda realidad, un momento de espiritualidad en el que lo artificioso e ideal de ese mundo le ayuda a abstraerse de lo que hay allí fuera. Eso explica que aún siga viendo pr0n en un motel cuando (según se deja caer) se está zumbando a una ex modelo cazarrecompensas. Micky Rourke no ve a Sasha Grey haciendo un esfuerzo infrahumano para que el AVE pase a través de un aro; ve un mundo donde, aunque todo es dinero, casoplones y cuerpos esculturales, realmente lo único importante es algo tan humano, animal, natural, como el fornicio. Micky Rourke a veces se emociona y llora viendo porno.
El cóctel definitivo de italianos mafiosos, latinos traficantes de drogas y musulmanes yihadistas termina explotando de la peor manera posible: un musulmán decidido a involarse en un casino de Las Vegas llevándose a quien haga falta hasta que su plan sale mal y su misión pasa a ser salvar a sus compañeros.
Jerry Springer no cesa en su empeño de que su programa se conozca en todo el mundo por sus parodias, por mucho que éstas degraden su ya de por sí decadente obra hasta dejarla a la altura de los sedimentos del Cretácico.


En EEUU, con tal de salir en televisión, no dudan en mostrarse delante de todo el país realizando todo tipo de actividades delictivas.
El arco de las Latin Niggas es tan de película de Eddie Murphy que creo que, salvo que no hayas visto ninguna de las películas de Eddie Murphy haciendo de polic... bah, qué coño, todo el mundo las ha visto, aunque no sea consciente de ello. No es necesario comentar más. Sólo daré una pista: Bárbara Bush robando un furgón.
Entre Sharknado y la autoparodia de sí mismo que hace en esta película, Ian Zering va camino de convertirse en xanoleyenda.
Stallone debería tomar nota para la saga de Los Mercenarios; los grupúsculos de BADASS sólo pueden comunicarse con frases lapidarias y oligofrénicas; si no, sólo oyen un molesto pitido en sus oídos.
Choco es, probablemente, uno de los personajes más complejos de la historia. La primera frase que oímos de él es que es un tipo muy tímido y está enamorado, después que le ha arrancado un brazo a un rehén, luego que si habla poco es porque no habla mucho inglés, luego le vemos lanzar un televisor por la ventana en una reacción quizás un poco exagerada ante un arrebato de ira, y cuando intentamos saber algo más sobre sus sentimientos, qué le atora, qué le pasa por esa cabeza, por qué no quiere follarse a Keira Knithgley, qué clase de infierno lleva en su interior para comportarse como se comporta y pasearse por toda la película con una cara que en cualquier lugar del mundo fuera del Universo Domino significaría "voy a violarte y descuartizarte", solo una palabra sale de sus adentros: "mamahuevos". En español o en inglés, hablado o escrito, solo o acompañado de toda clase de improperios. Así es imposible.
Enof mamahuevoh for tudei.
'Domino' es un cúmulo de cosas BADASS que intentan ser tan BADASS que en la escala de lo BADASS sobrepasa la máxima puntuación y vuelve al inicio, quedando en la zona de ridículo.
RIDÍCULO
PUTA MIERDA
PASABLE
CORRECTO
BIEN
GUAY
COJONUDO
ACOJONANTE
LA POLLA
BADASS
PACIFIC RIM
La Escala de lo BADASS 
Es un mejunje Art Attack en el que hay demasiado papel higiénico para tan poca agua. No se sabe si quiere ser algo serio, ser una burrada, ser mucha acción, ser algo cómico, pero quiere serlo todo, y todo hasta lo extremo, provocando algo tan extraño que la única exteriorización que aciertas a transmitir es una carcajada, pero no porque te estés divirtiendo, sino como mecanismo de defensa ante tal cúmulo de situaciones que tu cerebro no es capaz de asimilar. Película recomendable únicamente en un estado de consciencia alterado.

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