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2/10/14

Hall de la Fama V: Hayao Miyazaki

Sí, este tío.

Ha sido un año duro para Miyazaki. Éste hombre, el jodido Walt Disney japonés, se retira con su última obra Se Levanta el Viento, y como es evidente, este suceso ha supuesto un gran impacto en mí. Pero oye, al menos me consuela que no ha muerto. Simplemente ha decidido dejar el imperio en manos de su primogénito. El caso es que tal noticia, sumado a que en los Óscar le han dado una estatuilla a Frozen, en lugar de a él, lo cual me ha producido escozor anal y cáncer de SIDA entre otros signos de indignación, he decidido homenajear a este buen hombre. No será un Óscar, pero lo máximo que puedo ofrecerle es... ¡¡Reseñar cada una de sus películas!! *Vítores*

¡Damas y caballeros, bienvenidos sean al primer Miyazakimaratón intensivo de la Xanocueva!
Nota: Esta entrada es puñeteramente larga. Y cuando digo que es larga, es que es LARGA. Avisados quedan.



Lupin III: El castillo de Cagliostro


¿Cómo? ¿Una película de Lupin III dirigida por Miyazaki? Pues sí. Verán, para quienes no estén al tanto, Miyazaki no salió un buen día de debajo de una roca y dijo "¡Eh! ¡Vamos a fundar un estudio de animación en el que crearemos películas extrañas pero bonitas!". Miyazaki, al igual que tú y yo, empezó siendo un don nadie que poco a poco se fue introduciendo en el mundo de la animación, comenzando como un currito en Toei, hasta conseguir trabajar en series de televisión como Heidi, Marco e incluso sí, Lupin III (aunque sólo dirigió dos capítulos y la película). Por supuesto, esto le abrió las puertas a seguir prosperando, y con su primera película, El Castillo de Cagliostro, logró reunir los fondos necesarios para fundar el célebre Studio Ghibli.

Así pues, siendo Lupin III una de sus obras más conocidas en la televisión a nivel global, ¿qué puedes esperar de esta película salvo un capítulo muy largo de la serie? Y eso es exactamente lo que nos da. Quizás un poco menos gamberra que la serie, pero igualmente entretenida, esta película nos narra el gran golpe de Lupin y sus camaradas al castillo del conde Cagliostro.

Durante uno de sus robos en el que consiguen hacerse con un inmenso botín, Lupin y Jigen descubren que han robado una inmensa cantidad de dinero falso. Esto les lleva al ducado de Cagliostro en busca de respuestas. Allí conocen a Clarice, hija del duque y prometida del conde de Cagliostro, que está siendo perseguida por un coche repleto de tipejos armados. Por supuesto, Lupin la rescata, descubriendo un extraño anillo perteneciente a la joven. Esto les lleva al famoso castillo, donde Lupin y Jigen traman liberar a la princesa del malvado conde para hacerse con un "valiosísimo tesoro".

El inspector Zenigata no tarda en llegar para descubrir que el conde oculta algo. Y efectivamente, algo oculta. En una de las suyas, Lupin logra adentrarse en el castillo buceando por los canales del castillo e incluso desafiando las puñeteras leyes de la física con cosas como esta:

 ¡Mira eso! ¡Si parecen las físicas de Minecraft!

Zenigata, por su parte, descubre que el conde le está intentando echar del castillo a toda costa. Una vez dentro, Lupin se disfraza del inspector Zenigata para engañar a los guardias y tenderle una trampa al original, y no sé muy bien cómo, pues no se parecen en nada, cuela y se sale con la suya. Así, Zenigata cae por una trampilla y no se vuelve a saber de él hasta más adelante.

En una de las salas, Lupin logra encontrarse con Fujiko, quien está disfrazada como la sirvienta de la princesa para poder investigar el castillo y encontrar algo que le interesa conseguir. Lupin le pregunta dónde está la princesa, y comienza una escena omega surrealista como las que solemos ver en la serie, Lupin escalando la torre más alta con sus manos desnudas, para llegar a la cima y caer de nuevo, corriendo a toda velocidad por la fachada, hasta terminar chocando de morros contra la torre de la princesa. Creo que una imagen dice más que mil palabras:




Ya dentro de la habitación de la princesa, Lupin le promete a la susodicha liberarla de las garras del malvado conde, diciendo no buscar tesoros ni recompensas, sólo su amor (OIGHS TÍA). Por supuesto, el conde aparece y ordena a sus ninjas con pezuñas de acero atacar a Lupin, tras lo cual lo arroja a un pozo. Lupin va a parar al mismo lugar en el que se encuentra Zenigata, y hace un trato con él para dejar sus diferencias a un lado y colaborar codo con codo para salir de allí. Ambos descubren que el responsable de los billetes falsos es el famoso conde, que está falsificando billetes de todos los países del mundo para desequilibrar la balanza económica de estos y así tenerlos a su merced. Menudo pillaster.

Tras salir del pozo y volver a encerrar al mayordomo (el cual, a lo largo de la peli, ha caído y caerá en todas y cada una de las trampas del conde, pero siempre vuelve a aparecer por arte de magia) y lograr escapar por los pelos del conde, resultando Lupin herido de gravedad en el proceso, Zenigata trata de demostrar ante los líderes de todos los países del mundo que el conde está falsificando billetes a lo bruto, pero sólo saca en claro que el susodicho conde los tiene a todos comprados, por lo que retiran a Zenigata del caso.

Se descubre entonces que Lupin ha sido curado por el abuelo de Heidi, y que ha pasado tres días en coma, quedando uno para la boda que unirá para siempre al conde y la princesa de la que, resulta, Lupin se ha enamorado, así que, tras pegarse un atracón a lo Luffy, Lupin decide volver a las andadas. Con un nuevo plan, utilizan al abuelo de Heidi para engañar al sacerdote que casará al conde satánico y así Lupin hacerse pasar por él. Se cuelan en la boda más satánica de la historia, que está siendo retransmitida en televisión por el conde para que el populacho vea lo puro y virginal que es, pero sin embargo no duda en ponerse una calavera de cabra en la cabeza y vestir con una túnica negra y roja, lo que por supuesto le parece a todo el mundo perfectamente normal, Lupin logra sembrar el caos en la misma, y tras escapar con la prometida se produce la batalla final.

En la torre del campanario, la cual es la clave para acceder al tesoro que se lleva anunciando toda la película mediante dos anillos, pertenecientes al conde y la princesa, que una vez unidos desvelarán el misterio, de ahí todo le rollo de la boda, se descubre, en una acalorada batalla entre Lupin y el conde, que los anillos deben ser introducidos en los ojos de un grabado de una cabra en uno de los lados del reloj. Así que, Lupin accede a cambiarle los anillos por la moza al conde, el cual no acepta y tira a Lupin del reloj. La princesa salta tras él en un desesperado intento de arrastrar al conde con ella, todos sobreviven, con la diferencia de que el conde se queda arriba, e introduce los anillos. Y aquí no comprendo muy bien cómo se supone que estaba programado ese mecanismo, pero el caso es que al activarlo, las manecillas del reloj aplastan al conde. No sé, ¿qué clase de mecanismo secreto mata al dueño cuando trata de activarlo? En fin, la cuestión es que la torre se unde en el lago, el agua merma y aparece el "tesoro": unas ruinas romanas en el fondo del lago de pantagruélico valor para la humanidad.

El epílogo concluye con Lupin despidiéndose de la princesa en un típico final Ghibli, la cual se ha enamorado perdidamente de él, y Zenigata persiguiéndole textualmente porque le ha "robado el corazón a la princesa" (WUT?). Por su lado, Fujiko se ha llevado las planchas para falsificar billetes, demostrando así ser la única inteligente en la película.

Sostengo lo dicho. Es un capítulo muy largo de Lupin III, aunque eso de verle enamorado de una princesita adolescente típica Ghibli me chirría bastante. En cualquier caso, es una película muy disfrutable si te criaste con Lupin y sus desventuras. Poco más que añadir, así que... ¡Siguiente!

Nausicaä del Valle del Viento

Antes de crear Nausicaä, Miyazaki trabajó con Isao Takahata (segundo director de Studio Ghibli) en Las aventuras de Holls, Príncipe del Sol, pero como esto es una entrada de sus películas en solitario, la obviaremos. Antes de continuar, dejemos algo claro: Me considero una especie de fanboy de Miyazaki, por lo que para mí no va a existir ninguna mala película de dicho director, y muy difícilmente voy a despotricar contra alguna. Simplemente habrá películas sublimes y películas menos sublimes, pero todas buenas. Habiendo aclarado esto, considero Nausicaä la peor película de Miyazaki. Quizás por ser su primera película propia. No la detesto, pero tampoco me apasiona.

En un mundo en el que las plantas exhalan veneno, y salir al exterior es un peligro, Nausicaä, una muchacha made in Ghibli, se dedica a cultivar plantas en su casa para probar que no son ellas las que producen el veneno, sino contaminación en la tierra y el agua. Por desgracia, la princesa de otro reino está dispuesta a resucitar un gigante que años atrás acabó con medio planeta para destruir el bosque nocivo, y así devolver a los humanos unas condiciones de vida decentes. Pero no todo es tan sencillo, porque cada vez que los humanos trataron de prender fuego al bosque, los insectos gigantes que viven en él arrasaron las ciudades a modo de venganza.

Por supuesto, nuestra villana hace caso omiso a las supersticiones de Obama Obaba [Inciso] Nominada a la mejor abuela de la historia, por frases como: - Niña: ¿Vamos a morir? - Obaba: Si es nuestro destino, deberemos aceptarlo. ¡Y así cada vez que abre la boca! [Fin del inciso], y decide seguir con el plan. Pero claro, Nausicaa, como buena naturalista que es, comienza a desbaratar sus planes y a tratar de poner paz entre ambos mundos. Sin resultar demasiado bien...

La malosa, que le guarda cierto rencor a los insectos por haberle arrancado un brazo, decide secuestrar a una de sus crías, creando una marabunta enfurecida, y llevarla al Valle del Viento, el hogar de Nausicaa, para alejarlos del bosque y poder quemarlo tranquilamente. Entonces Nausicaä rescata a la cría, y parte hacia la marabunta para pararles los pies, pero la arroyan en el acto. Y para colmo, el gigante se deshace tras lanzar una onda vital porque lo sacaron de la incubadora demasiado pronto, como los putos genios que son.

Así, después de... un deus ex machina, los insectos se fijan en que han atropellado a su cría, y deciden calmarse, curando las heridas de Nausicaä.

He visto suficiente hentai para saber cómo va a acabar esto.

Esta, una vez curada, representa no sé qué leyenda de un tipo vestido de azul que salvaría el mundo. Y así, de golpe y porrazo, la película acaba. ¿Que cómo ha convencido a los malos para no quemar el bosque? ¿Cómo pueden todos respirar de repente sin sus máscaras sin morir en el acto? ¿Por qué sacaron tan pronto al gigante de la incubadora? ¿Si los insectos estaban tan cabreados, por qué se calman de repente? Bueno, ¿a quién coño le importa? ¡Ahora todos son felices!

Como película de Miyazaki, es muy floja. Objetivamente no es mala, pero... bueh. Se hace larga (sus dos horitas), pesada, y casi todo lo que muestra y trata de transmitir, lo hace cien mil veces mejor La Princesa Mononoke. ¡Si hasta la música es puto funky de los 90 que no pega ni con cola! ¡Con una película así, lo que pega es ese rollo místico tan característico de Ghibli, no esa chapuza!

¡Pero oye, esta peli tiene chocobos! ¡A todos nos gustan los chocobos!

El castillo en el cielo
"¡Una historia de Laputa que lo parió!"

Disculpen el chiste, pero si has visto la peli, comprenderás que TENÍA QUE HACERLO. El castillo en el cielo, película basada en un capítulo de Los viajes de Gulliver, es una de las películas de Miyazaki más famosas, que no características. Quizás no aqui, pero en el extranjero sí. Se le han hecho miles de homenajes (como los golems de Minecraft, que a veces incluso llevan una flor en un evidente guiño a esta película), e incluso en el Museo Ghibli los robots de la peli vigilan la entrada. En cualquier caso, esta película es muy entretenida, y no le falta acción por todos los cuatro costados.

La película comienza con un grupo de bandidos atacando a un dirigible, liderados por Yubaba con el pelo rosa. En el dirigible, una niña aprovecha la confusión para golpear al padre de Shinji, de Evangelion, con una botella mientras éste manda un mensaje en código morse.Tras esto, la cría trata de escapar saltando por la ventana. Los bandidos la buscaban. O más bien su colgante. La cría cae suavemente sobre la mina en la que trabaja un niño, nuestro prota junto a la cría, llamado Pazu. Ah, la explotación infantil... Una hermosa costumbre que se está perdiendo.

Mientras, los bandidos siguen buscando a la cría. A la mañana siguiente, la cría despierta. Resulta llamarse Shita. En este momento, Pazu le pide el colgante a la tipa, se lo pone y salta del tejado de su casa, matándose y poniendo fin a esta película... O así debería ser, pero en su lugar sobrevive sin ninguna herida porque es un chicarrón del norte. Pazu le explica a Shita una historia que le contaba su padre sobre cómo descubrió un castillo flotante, llamado Laputa (o Lapuntú, como les gusta llamarlo en la versión española). Por supuesto, nadie le creyó salvo Pazu, quien está dispuesto a encontrar el castillo ese. Los bandidos encuentran a Shita, pero escapa junto a Pazu, quien le pide ayuda a su jefe, comenzando así la pelea más extraña y simpática de la historia.

Tras una acalorada escena de persecución, nuestros protas llegan a una cueva, donde se descubre que a Shita la secuestraron los del dirigible ese. Allí se encuentran con un viejo chiflado que les explica que el colgante es una piedra voladora, fabricada por los habitantes de Laputa. Esto motiva a Pazu para seguir buscando la el castillo. Por desgracia, el ejército, a cargo del tipo de las gafas del principio, también quiere encontrar ese castillo, y les capturan.

El maloso le muestra a Shita uno de los robots guardianes de Laputa que encontraron en una granja, caído del cielo. Por supuesto, se explica que Shita es la princesa de Laputa, y sólo ella puede volver allí (y llevar a los malos, de ahí que les secuestren). Los malosos se llevan a Shita, dejando a Pazu libre. Mientras vuelve a casa, los bandidos capturan a Pazu. La líder le explica que el gobierno ha secuestrado a Shita y probablemente la matarán, así que se alían con Pazu para rescatarla y saquear Laputa. Así, todos salen rumbo al castillo.

De vuelta en la fortaleza, Shita ha despertado sin querer al robot gigante con unas palabras mágicas, y éste se está dedicando a destruirlo todo. Tras cargarse toda la base, Shita se reúne con Pazu, y parten todos juntos hacia las montañas, pues Shita ha perdido el colgante. En la nave de Yubaba de pelo rosa, conocemos a Kamaji en sus años mozos (hasta tiene la misma voz), quien es el mecánico de la nave nodriza.


Pazu ayuda a este buen señor mientras Yubaba y Shita intentan averiguar el camino que marcaba el colgante, y tras una hora y pico de rodeos y pedofilia (porque la cosa sigue largo y tendido), AL FIN ponemos rumbo a Laputa...

El castillo está oculto en una gigantesca nube, y tras pasarlas canutas, logran acceder al mismo al ritmo de funky raro. Cómo no, los malosos les han seguido, por lo que todos acaban en Laputa. ¡Bien, sólo hemos tardado una hora y media de película!

Bueeeno, pues en Laputa está todo lleno hierba, flores, animalitos y tal y tal. Todo es paradisíaco, a la par que desierto. Ni un humano salvo los invasores aparece por allí, y todo está descuidado y abandonado. Muy bonito, sí, pero la acción se muere de ganas por llegar, y llega a manos del padre de Shinji, que quiere invadir el castillo por su poder de pelea altamente elevado para ser el máximum fucker del planeta.

Con su ejército, han hecho prisioneros a los bandidos que ahora son amiguitos de los protas, y comienzan a ramplar con el tesoro mientras los críos traman cómo salvar a sus camaradas. Por supuesto, Pazu rescata a los bandidos, Y POR SUPUESTÍSIMO, el maloso captura a Shita para obligarla a descifrar los secretos de Laputa. Así llegan al corazón de la ciudad, un cristal gigante rodeado de maleza. Se descubre entonces que el padre de Shinji, cuyo nombre es impronunciable, forma parte también de la famila real de Laputa. Haciendo alarde de su superioridad, el maloso comienza a reventar cosas y mata a todo su ejército. Shita logra quitarle el colgante y darselo a Pazu, quien ha demostrado estar por encima de las leyes de la física, y se acaban reuniendo los tres en la sala del trono, donde los críos dicen las palabras mágicas para activar la autodestrucción del castillo. Con lo que molaba... En fin, el maloso muere, los protas quedan sobre una porción de la isla que aún flota y logran reunirse con los bandidos, llevándose una pequeña pieza del enorme tesoro que escondía Laputa. Y todos viven felices al ritmo del funky raro de los 90.

En mi humilde opinión, el principio se hace un poco pesado y cuesta arriba. Si no fuera por la acción y el humor, sería insoportable, porque vamos, que en una película llamada "El castillo en el cielo", el castillo salga sólo la última media hora... tiene delito. Y eso de que los protas sólo se dediquen a ser secuestrados y escapar... muy repetitivo. Pero bueno, es una película muy disfrutable y más que decente.

Mi vecino Totoro


Mi Vecino Totoro. Sin duda alguna, la película más famosa, emblemática y trillada por los fans de Miyazaki. Tanto es así, que Totoro presta su cara al logo de Studio Ghibli. Sin exagerar, el 90% de los frikis y no tan frikis, al menos, españoles, tienen en su hogar alguna baratija con la cara de Totoro. Desde un peluche, hasta un cojín, un tiesto... lo que sea. El caso es que todo el mundo adora a este gordo y enorme mapache sonriente. Algunos, incluso, sin siquiera haber visto la película. ¡Si hasta ha hecho un cameo en Toy Story 3, maldita sea!

¿Y qué tiene Totoro para causar tanto furor? Bueno, inicialmente era algo así como un "pase combinado" junto con La tumba de las luciérnagas, pero su éxito viene de un fabricante de juguetes japonés que le vio potencial al diseño de Totoro. Lo que no quita que la película sea... algo floja. Un poco del montón para todo el revuelo que ha montado. No me malinterpreten, es una película muy bonita y a mí me encantó pero, pardiez, Miyazaki puede hacerlo mejor. Desde más drama, para darle un poco de fuerza a la película, hasta más acción mágico-bizarra de esa que todos conocemos y amamos.

La historia se centra en una familia que se muda a una casa en mitad del campo en el típico pueblecito de Japón... ambientado en la época de la guerra, creo. No dan señales claras de ello, pero se intuye por la estética y por el hecho de que todas las películas (o casi todas) de Miyazaki están ambientadas en esa etapa de Japón. Al caso. Mientras Satsuki y Mei, típicas niñas Ghibli, pero un tanto más hiperactivas, limpian la casa junto a su padre, descubren que su nuevo hogar está habitado por las motas de ollín con ojos de El Viaje de Chihiro unos pequeños seres llamados Duendes del Polvo. Lo cierto es que durante la primera mitad de la película no pasa demasiado. Se puede resumir en un desfile de gritos y carreras sin sentido...
En fin, tras mostrarnos la vida diaria de esta alegre y jovial familia, Mei, la más pequeña, descubre unos pequeños seres muy similares a Totoro. Tras seguirles a través del gran árbol milenario de la aldea, llega a los aposentos de Totoro, donde se encuentra al susodicho durmiendo la mona. Por supuesto, como nuestra protagonista es muy tocacojones, se dedica a hacerle perrerías hasta que le despierta, dando lugar a un duelo de bostezos y gruñidos aleatorios, que con menos sentido aún, hacen llegar a Mei a la conclusión de que ese monstrenco se llama Totoro. Imagino que lo dirá mientras bosteza, pero, al menos en la versión doblada, no se entiende una puta mierda.

Pasamos a Satsuki, que vuelve a casa por Navidad tras salir de la escuela, y encuentra a Mei dormida en el bosquecillo cercano al gran árbol. Tras una escena en la que se burlan de ella por tener alucinaciones, deciden ir a buscarlo junto al padre más ambiguo de la historia, que ambiguamente le dice a ambas que Totoro será el dios del bosque, y que sólo se les aparecerá cuando él quiera. En serio, cada vez que este hombre abre la boca, lo único que hace es inculcar ideas raras a las chiquillas o mostrar su posición completamente neutral frente a absolutamente todo. En fin. Una diluviosa noche cualquiera, este buen hombre llega tarde de la academia (debe de ser profesor, pero no recuerdo que lo expliquen), por lo que las dos protagonistas van a buscarle a la parada del autobús. Y aquí lo tenemos. Ha llegado la hora de la escena más famosa... La escena más parodiada... La más hypeada... La excelencia en sí misma... El punto álgido de esta película...

¡¡Totoro y las protas en la parada del autobús!!


Todos los que me estáis leyendo. TODOS sabéis que no exagero. Esta puta escena es la más - jodidamente - parodiada - de - la - historia - de - las - escenas - parodiadas. Es algo así como el alfa y el omega de las parodias. Increíble. Sobre todo porque lo que viene después es mi parte favorita, y a nadie le importa un pimiento...



El puto gatobús. Sí, probablemente moriría al acto si me acercase más de veinte centímetros a él, pero demonios, ¡ES EL HAMO! ¡Debo montar en uno alguna vez!


Y tras todo esto, comienza la acción. Resulta que la madre de las muchachas, hospitalizada por una enfermedad que nunca llegan a desvelar, va a volver a casa, y las niñas están dando palmas con las orejas de la alegría. Pero, vaya, de pronto le llega una carta a Satsuki diciendo que su progenitora ha empeorado y no podrá ir. Esto desespera a las protas, que no paran de llorar por si ha empeorado, hasta el punto en que Mei decide ir a verla ella sola. A pie. Como es lógico, se pierde, y todo el pueblo comienza a buscarla desesperadamente, temiéndose lo peor, al igual que el espectador. Aún no he conocido a nadie que no piense que la niña muere en ese momento, o más tarde la madre. En cualquier caso, Satsuki le pide ayuda a Totoro, el cual llama al Gatubus, y ambos encuentran a Mei. Tras lo cual, visitan a su madre en el hospital, para confirmar que sólo había agarrado un resfriado, y que está bien. Así, las niñas vuelven a casa para seguir su vida normal, sin que nadie muera ni dramas parecidos, resultando en una sensación de pérdida de tiempo. Quiero decir, termina todo como empieza, como si no hubiera pasado nada en toda la película. Igual que en El Gran Lebowski. Los personajes no maduran, no guarda ninguna moraleja, al menos no una muy clara como en anteriores y posteriores obras de este director... nada. Todo sigue su curso natural como si nada.

Esto no es necesariamente algo malo, sólo es... extraño. En fin, descontando eso, que es un tanto decepcionante, el único contra que le veo a esta película es... el doblaje. Todos hacen un gran trabajo, pero se repite la voz del jefe Wiggum en varios personajes, sin disimularlo nada, y la voz de Mei es un dolor de tímpanos


Una buena película, pero como ya he comentado, un tanto floja como para todo ese boom. No tan floja como Nausicaä, porque Nausicaä está en el límite de ser una película cutronga, pero no es para tanto. Eso sí, todos adoramos a Totoro, por cuestiones que escapan a mi entendimiento, y yo soy el primero que compraría cualquier baratija de este gris, peludo y bonachón saco de alegría.

Nicky, la aprendiz de bruja


Película "meh" de Miyazaki por excelencia. Simplemente no tiene nada memorable. La trama es muy olvidable, los personajes no calan, no hay ninguna entidad característica que te haga reconocer la película como en el caso de Totoro, Porco Rosso o, básicamente, el resto de la filmografía de Miyazaki-senpai. Es como si estuviera falta de carisma, como si se hubiera hecho con las sobras. No es mala, es simplemente olvidable.

Nicky, una aprendiz de bruja, acaba de cumplir los 13 años, edad en la que, según marca la tradición, debe abandonar su hogar durante un año para aprender a valerse por sí misma. Tradición que no influye tanto con el hecho de ser una bruja como con la milenaria del portazo en las narices al hijo gorrón. Así, Nicky comenzará a trabajar en Correos como repartidora, conociendo así a Tombo, o Steve Urkel blanco para sus amigos.

Como es obvio, ambos mochuelos se enamorarán y tendremos la típica historia de amor infantil de Miyazaki-kun que tantas veces hemos visto. Tras hora y media de rutina diaria, y tras Nicky haber perdido sus poderes, el bueno de Miyazaki nos muestra una representación del accidente del Hindenburg, en la que parece que Urkel ha muerto. Cosa que sólo resulta ser un cliffhanger, y momento en el que Nicky y el ya mencionado Tombo resuelven la situación con el poder del hamor y una buena bici voladora inventada por Tombo.

Como decía, es una película que, bajo mi punto de vista, deja bastante que desear. ¿Y sabéis a qué se debe? Pues a que no es original de Miyazaki, sino que, al igual que Los cuentos de Terramar, es una adaptación de una novela. No es peor que Nausicaä, es entretenida, sí, pero es ese tipo de películas que sólo verías una vez en la vida. Lo único remarcable que encuentro es el gato negro, Jiji. No es tan carismático como otros personajes mascota de Ghibli, pero al menos resta algo de pesadez a la trama.

Porco Rosso


Sin duda alguna, mi película de Miyazaki favorita. ¿Por qué? ¡Porque tiene un cerdo aviador, por eso! Bueno, y porque... es como la versión Ghibli de La bella y la bestia, además de ser la única película de Miyazaki que nos muestra grandes cambios. Para empezar, el factor mágico es reducido casi al mínimo, hasta el punto de que prácticamente lo único raruno que podemos encontrar es la cara de Porco; el final, lejos de ser el típico final feliz marca Ghibli, es bastante agridulce, sentándole como anillo al dedo, y el protagonista, creo que por primera vez (hasta que llegó Mononoke, claro), es un tío. Y no es joven, precisamente... Y TIENE CARA DE CERDO, JODER. Para remate, la trama no tiene un propósito ni una misión. Es básicamente la vida de Porco, desde la vida de Porco. Ni trata de romper su maldición, ni trata de ser el mejor aviador... Nada. Simplemente es Porco viviendo aventuras y metiéndose en líos como podría pasarle a cualquiera de nosotros un día normal. Además, Porco es un personaje puñeteramente entrañable y carismático. Es como el abuelo guay que te llevaba al parque de pequeñ@, con el añadido de que pilota avionetas. Digamos que esta película me caló, por unas causas u otras. Por eso tiene el primer puesto en lugar del resto de películas que hay aquí expuestas.

El viejo Porco es un cazarrecompensas a sueldo que lucha contra los piratas aéreos. La película comienza con el propio Porco aceptando una misión de rescate de las niñas más masocas del planeta, que han sido secuestradas por los piratas, y lo han disfrutado de inicio a fin como si de un parque temático se tratara. El heróico rescato de las niñas y el dinero será la gota que colme el vaso, provocando que los piratas del aire se alíen con un aviador americano que rápidamente se convertirá en el rival de Porco.

Tras reunirse con la cantante de su bar favorito, que al parecer es una vieja conocida del puerco, y descubrir que su aspecto es producto de un hechizo en el que nunca llegan a profundizar ni aclarar quién es el autor del mismo, Porco va al banco a sacar dinero. Escena que no tendría mucha relevancia de no ser porque...


¡¡ES DINERO REPTILIANO!! ¡¡PORCO ES UN ILLUMINATI!!


Dejando a parte el origen alienígena opresor de nuestro protagonista, sigamos con la trama. Los piratas se han aliado para acabar con Porco, el cual sólo quiere irse de vacaciones a Milán. Por desgracia, le pilla una tormenta que le obliga a volar bajo las nubes, y el americano acaba dando con él, derribándole de paso. Por suerte, sobrevive, y parte a Milán para reparar el hidroavión y buscar venganza contra el americano.

Allí conocerá a Fio, la nieta del mecánico de Porco, que se encargará de la reparación de su hidroavión, y de paso se enamorará de él, lo cual es jodidamente raro ya que es una adolescente y Porco rondará los 50. ¿Pero quién soy yo para cuestionar al estudio Ghibli?

Tras regresar a su tierra, Porco descubre que ahora los cazarrecompensas son ilegales y que, si no tiene cuidado, podrían confiscarle el avión y considerarle un enemigo de la nación o un espía (porque como en toda película de Miyazaki, estamos en la época de la guerra), y por culpa de esto, Fio no puede probar el avión antes de entregárselo a Porco, por lo que se verá obligada a acompañarle. Durante el viaje de regreso de nuestro protagonista, se descubre que la cantante del bar también está enamorada de él. Ya tenemos un triángolu amoroso. Ese Porco está hecho un rompebragas... Este hecho sólo hace que el americano odie todavía más al cerdo.

Al llegar a la base secreta de Porco, los piratas le tienden una emboscada. Por suerte, Fio salva el día echándole una buena bronca a estos canallas que les hace cambiar de idea. Y así comienza la batalla final contra el americano. Una batalla en la que, si gana Porco, el americano paga las facturas, pero si pierde, el maloso se casa con Fio. ¿¡Pero qué le pasa a esta gente!?

Por supuesto, tras una épica batalla en sus aviones y una buena pelea a puños, gana Porco, tras lo cual acaban todos tan amigos, y Porco, como buen rompecorazones que es, deja tiradas a las dos y vuelve a recuperar su aspecto humano al recibir un beso de Fio. La película culmina con un final abierto en el que dan una situación Schrödinger en la que Porco podría haber visitado el jardín secreto de la cantante y haber terminado con ella, o podría no haberlo hecho. Que el espectador crea lo que quiera.

Una película divertida, emotiva y con buenas dosis de acción, a pesar de hacerse los momentos romanticorros de Fio algo incómodos. Por todo ello, y por alguna razón que no termino de comprender quizás sean las gafas de Porco, esta película es definitivamente mi favorita de todas las que ha creado este director.

La cara de cerdo de Porco, por cierto, viene de una leyenda japonesa. Se decía que aquél que se atreva a ver a los dioses, recibirá la maldición de la cara de cerdo.

La Princesa Mononoke
Ya sabes, la de los Kodamas.


La Princesa Mononoke, la película de Miyazaki mejor valorada por el populacho. Prácticamente todo el mundo dice que es la mejor de este buen hombre, y en cierta manera les doy la razón. Es una película realmente buena. Contiene grandes dosis de aventura, magia e incluso una crudeza algo inusual en las películas de Miyazaki (estamos hablando de una película en la que se rebanan miembros con una flecha como si fueran mantequilla), además de un mensaje ecologista muy potente. Sin embargo, discrepo en que sea su mejor película. Es impresionante, sí, pero no la considero la mejor. Bajo mi punto de vista, este director ha hecho trabajos mucho mejores, y como ya he comentado, mi favorita siempre ha sido Porco Rosso.


Hablemos de la trama. Ashitaka es un príncipe de una tribu que se cree extinta. Un día aparece un jabalí poseído por los sincorazón un demonio creado a partir del odio en su corazón. Ashitaka lo combate, pero queda maldito en el acto, y debe partir fuera de su tribu para tratar de encontrar una cura, o morirá.

Antes de llegar al centro de acción de la historia, pasa por una ciudad en la que conoce al mejor caótico neutral de todos los tiempos:
Cuando la primera línea de un personaje es "¿Esto es sopa o meado de burro?", sabes que será grande.

Este individuo le explica que debe ir al bosque para encontrar a una criatura con forma de ciervo y rostro humano. Una vez en mitad del bosque, se encuentra con unos tipos, malheridos tras luchar contra unos lobos, y les lleva de vuelta a su ciudad, donde descubre que la dictatorial jefa del cotarro es una malvada megalómana que quiere destruir el bosque para crear la ciudad más próspera y conquistar el mundo OF COURSE!!. Por supuesto, el haber talado medio bosque para extraer hierro, le ha sentado a los animales y espíritus de dicho bosque como una patada en los huevos, y claman venganza. 

Nuestro protagonista, que decide mantenerse en un bando neutral y crear la paz entre humanos y animales, conoze a San, una humana criada por los lobos. Tras salvarla de una trampa tendida por los humanos, ambos comienzan a colaborar para derrotar a la führer, mientras tratan de evitar un enfrentamiento directo por parte de los jabalíes, que cegados por la ira quieren destruir a los humanos y comienzan a convertirse en demonios.

Por otra parte, la mala, Lady Eboshi, recibe la orden por parte del Mikado de ayudar al tipo de la berruga a matar al espíritu del bosque para que los animales sean sólo eso, animales, en lugar de espíritus poderosos y todo eso. Así se asegura de que no interferirán en sus planes. Por otra parte, el tipo neutral de la berruga quiere aprovecharse de la situación para hacerse con la cabeza del espíritu del bosque, y así venderla y sacar un buen dineral. La película termina de una forma un tanto agridulce. Y con mucha gelatina negra de esa que tanto le gusta al tío Miyazaki.

La película, como ya he dicho, es exquisita. Desde la ambientación, la fantasía, la música folclórica, hasta el nivel argumental, son sublimes, y es comprensible esa reacción del público. Aunque he de admitir que es bastante similar a Nausicaa, tanto en argumento como en estilo. ¡Si hasta hay escenas calcadas, como la de la estampida de insectos y la de jabalíes! Sin duda, una película que ha inspirado a muchas otras obras y que deberías ver al menos una vez en la vida.


Es más, incluso creo que el equipo de Avatar se basó en el espíritu del bosque para hacer la forma acuática del estado avatar en el Polo Sur. Ya sabes, la del capítulo 20 del Libro I. 


El viaje de Chihiro


Sin duda, una de las películas más famosas y valoradas de Miyazaki en este, nuestro país, y en el mundo entero, me atrevo a decir. Ganadora de un Óscar y un Oso de oro, El viaje de Chihiro es considerada una película de culto por más de una academia de cine. Odiada o amada, no hay punto medio. Muchos, por ejemplo, critican los momentos "por que sí" de esta película para justificar sus argumentos sobre el sinsentido de la trama, como por ejemplo el momento en que Haku sopla unos pétalos "por que sí" al puente que conduce hacia la casa de baños. Mi respuesta es sencilla: no te has parado a pensar lo que estás viendo, simplemente te has apalancado en el sillón y te has tragado la película sin masticar como si fuera una producción corriente, pero esto va más allá. Déjenme explicarles el caso que he puesto de ejemplo. Cuando Haku sopla los pétalos al puente, lo hace para lanzar un hechizo y así, posteriormente, Chihiro pueda cruzarlo sin ser vista, pero sólo si aguanta la respiración, porque yo qué sé, es magia. La cuestión es que esa escena, al igual que muchas otras, sí tiene un sentido, tan sólo no te has parado a observarlo.

Sin más rodeos, la trama. Los padres de Chihiro se mudan a una nueva casa en el campo, cosa que disgusta a la joven, pues deja atrás a todos sus amigos y esas chorradas típicas de mudanza. Por suerte o por desgracia, se pierden y acaban frente a un gran edificio en mitad del bosque. Este edificio no le da buena espina a Chihiro, pero sus padres, que son unos faggotazos de cuidado, deciden entrar y acaban descubriendo un gran prado. Explorando, llegan a lo que parece ser la civilización: un poblado con puestos de comida, pero sin nadie a la vista. Como los padres de Chihiro siguen siendo unos faggotazos, no se les ocurre otra cosa que ponerse a engullir como cerdos lo primero que pillan, alegando que "ya pagarán luego".

Chihiro, hastiada del tróspido comportamiento de sus padres, se pone a explorar la zona hasta llegar al puente que conduce a la casa de baños, donde conoce a Haku, un joven, carne de la típica historia de amor Ghibli, que alarmado la obliga a irse de allí y lanza el conjuro al puente que he citado arriba por si Chihiro no lograra escapar a tiempo. A su vez, la niña va en busca de sus padres, quienes han sido convertidos en cerdos por la malvada bruja propietaria de la casa de baños, Yubaba. Justicia poética, mi favorita.

Chihiro, acojonada, manda a tomar por saco a sus antiguos padres y decide regirse por la milenaria fórmula de "maricón el último", escapando a toda prisa del poblado. Por desgracia, lo que antes era un riachuelo, ahora es un inmenso mar, por lo que no logra escapar y se queda encerrada en el Wonderland nipón.

Tras colapsar ante todo lo que acaba de vivir, vuelve a encontrarse con Haku, quien le ofrece algo de comer, o desaparecerá al no ser una habitante del mundo de los espíritus. Tras salvarle la vida otra vez, la lleva a rastras a la casa de baños, donde se da la situación del puente. Para que el hechizo tenga efecto y los espíritus no la vean, ya que los humanos tienen prohibido el acceso a ese mundo, Chihiro debe cruzar el puente sin respirar. Pero como es tontita, acaba respirando y la descubren, sembrando el caos en la casa de baños. Por suerte, Haku logra esconderla, y cuando todo se calma, le pide a Chihiro entrar por la puerta de atrás y buscar a al encargado de la sala de las calderas, y mi personaje favorito de esta película, Kamaji. Ella debe pedirle trabajo para que Yubaba no la convierta en cerdo y así pueda salvar a sus padres y salir de allí. Al parecer, Haku la conoce desde que era pequeña.

Chihiro va en busca de Kamaji, quien se niega a darle trabajo, pero al verla ayudar a sus esclavos de hollín, decide cargarle el muerto a Lin bajo la mentira de que Chihiro es su nieta. Lin deberá llevarla a ver a Yubaba para buscarle un trabajo. Lin acepta a cambio de una lagartija chamuscada, y lleva a Chihiro al despacho de Yubaba. A mitad de camino se encuentran con Totoro en sus años de bajona, quien ayuda a Chihiro a llegar a Yubaba sin ser descubierta.


Llegamos así al despacho de Yubaba, donde tres cabezas vivientes acosan sexualmente a Chihiro. Allí, Yubaba le explica a Chihiro que los humanos no son bienvenidos allí, y le insinúa que la convertirá en un cerdo como a sus padres. Yubaba opone resistencia, pero la acaba contratando a cambio de su nombre, ya que es su forma de quedarse a sus empleados para siempre, haciéndoles olvidar quienes son realmente. Yubaba le cambia el nombre a Chihiro por Sen.

Haku lleva a Sen a su puesto de trabajo, mostrándose más frío de lo normal para no delatarse ante Yubaba ni sus compañeros. Nos muestran entonces a Yubaba abandonando la casa de baños en busca de suministros convertida en pájaro, momento que Haku utiliza para reunirse con Chihiro. Haku le enseña la localización de sus padres a Chihiro. Tras observarles un rato y echarse a llorar, Chihiro sale de allí. Haku le da su antigua ropa, donde Chihiro vuelve a recordar su nombre real, por lo que el hechizo de Yubaba deja de hacer efecto y ella deja de perder recuerdos. Haku explica esto con todo lujo de detalles. Entonces Chihiro vuelve a su puesto y ve que un dragón sale volando desde el lugar en el que estaba reunida con Haku.

Yubaba vuelve en mitad de una tormenta. Imágenes sin mucha relevancia de Chihiro currando. En una de estas, Chihiro ve al Sincara bajo la lluvia, y decide dejarle entrar para que no se moje. De pronto, algo se acerca... Un muk salvaje llega a la casa de baños para asearse. En mitad del baño, Chihiro descubre una cantidad ingente de objetos atorados en su cuerpo, y tras poner a toda la casa de baños a ayudarla, descubre que en realidad es un dios del río contaminado. Una vez limpio, en agradecimiento, le da a Chihiro una bola extraña. Por otra parte, el dios del río deja a su paso pepitas de oro que los empleados tratan de llevarse desesperadamente. Esto hace que el Sincara encuentre un objeto con el que sobornar a la casa de baños. El Sincara se come a la rana que llevamos viendo a lo largo de toda la película, adoptando una forma distinta y se hace pasar por un dios inofensivo (intuímos que a los Sincara no se les permite el paso a la casa de baños, ya que les corrompe).

Por su lado, Chihiro descubre a Haku en forma de dragón (lo sospecha porque le vio al principio) siendo atacado por pájaros de papel, que son un conjuro de la hermana buena de Yubaba, Zeniba. Chihiro sale a buscar a Haku, topándose con todo el lío del Sincara. Éste trata de sobornarla, pero no lo logra y el Sincara enfurece. Chihiro llega al despacho de Yubaba, donde escucha una conversación telefónica que explica el que los Sincara no son bien recibidos allí. Entonces, un bebé gigante (hijo de Yubaba) acosa a Chihiro, la susodicha sale a socorrer a Haku creando un follón, y el holograma de Zeniba convierte al bebé en un ratón, al pajarraco en un cuervo diminuto y a las cabezas en el bebé. La bruja explica que Haku ha robado un sello de su propiedad y ahora el bicho está maldito y va a morir. Chihiro le da un cacho de la bola esa del dios del río, en una medida desespedada por salvarle, descubriendo que esa cosa provoca el vómito.

Entonces, Chihiro parte a ver a Zeniba para devolverle el sello y que cure a Haku. Chihiro es llamada por Yubaba para hablar con el Sincara. La niña le da lo que le queda de la bola esa, haciendo al Sincara vomitar y perseguirla por todo el garito. Ya fuera de la casa de baños, se explica que el Sincara sólo es malo si está dentro del local. Ambos, Chihiro y Sincara, parten a buscar a Zeniba en el tren que viaja sobre el mar. Mientras tanto, Haku le comenta a Yubaba que Zeniba tiene a su bebé. Así Haku hace un trato con ella para liberar a Chihiro y a sus padres a cambio de recuperar al obeso ese. Una vez en casa de Zeniba...

Adoro esta cosa.


Chihiro le devuelve el sello a la bruja, y ésta le explica que el bicho que Chihiro aplastó era de Yubaba y servía para controlar a Haku. Zeniba le da una goma de pelo mágica a Chihiro y Haku va a buscarla. Mientras regresan juntos a la casa de baños, Chihiro recuerda que de pequeña se cayó a un río, y descubre que Haku es el espíritu de ese río, liberándole completamente de las garras de Yubaba. Una vez en la casa de baños, Yubaba pone a prueba a Chihiro. Si descubre qué cerdos son sus padres, les dejará ir. Chihiro acierta gracias a la escena del principio, y quedan libres, regresando por el mismo edificio por el que entraron como si no hubiera pasado nada. Al llegar al coche, se demuestra que nada ha sido un sueño gracias a las ramas y el polvo acumulados en el auto, producto del paso del tiempo, y en que Chihiro sigue llevando la goma de Zeniba. Fin.

Hay un par de cosas que incitan a las teorías, sí, y otras tan enrevesadas que no he podido explicarlas, pero de ahí a que la trama no tenga ni pies ni cabeza hay un paso muy grande. Personalmente, considero esta película el Alicia en el País de las Maravillas japonés. Y vamos, no me digas que esa película tenía mucho sentido, precisamente... Aún así, aunque la trama no te convenza, no me podrás negar que es un espectáculo visual impresionante. Diría que es mi tercera película favorita de Miyazaki. Además, en la casa de baños aparece una cantidad ingente de criaturas mitológicas del folklore japonés, lo cual es una pasada.

De todos modos, esta película se entiende mejor gracias a artículos como este. Se dejan cosas como el tema de los marebito, espíritus de otro mundo que visitan las villas a través del mar, que Miyazaki referencia en esta película y le dan todo el sentido al final, pero bueno.



El Castillo Ambulante



El Castillo Ambulante. Mi segunda película de este director favorita. Lo cierto es que no comprendo muy bien por qué, pero esta película me llamó la atención desde el principio, y me enganchó de una forma increíble. Quizás se deba a que, a pesar de que la protagonista es la típica niña pedorra marca Miyazaki, tiene el añadido de que se pasa toda la película siendo una abuela bastante entrañable, y a pesar de ser una adaptación de otra novela, está tan retocada que parece original de Miyazaki. Los personajes me parecen la mar de carismáticos, y a pesar de uno o dos momentos que no termino de comprender, al igual que en el caso de El Viaje de Chihiro, es una película más que sublime. Por encima, incluso, de la anteriormente mencionada, pero por desgracia ninguneada por eso de ser "lo que salió después del bombazo". Para la gran mayoría de la gente, se trata de una película que ni fú ni fa, pero como ya he dicho, a mí me fascina.

La trama de El Castillo Ambulante nos sitúa ante una pequeña tienda de sombreros. Allí trabaja Sophie, la típica protagonista Ghibli, quien tras recibir la visita de una papada gigante bruja, es convertida en una anciana, por lo que emprende un viaje en busca de Howl, un poderoso mago y dueño del castillo ambulante. Por supuesto, cuando le encuentra no le dice nada sobre la maldición porque... No sé, estaría pensando en otra cosa. En su lugar, nuestra querida protagonista hace un trato con Calcifer, un demonio ígneo que alimenta al castillo con su energía, mediante el cual, si ella liberaba a nuestro ardiente amiguito de las garras de Howl, Calcifer le devolvería su juventud a Sophie.

Me gustaría remarcar al personaje de Calcifer como el puto mejor personaje de la película. Sólo superado por...


Este perro.

¡Dioses, mira la cara de ese jodido perro! No hace nada en toda la maldita película salvo seguir a la prota, ¡y aún así conserva un aura mística que dice "sí, nena, soy el puto amo Y LO SABES"! Siempre con esa cara de indiferencia. Juzgando a los personajes. Juzgando el mundo que le rodea. ¡Juzgándote a ti mientras ves la peli! Ese perro merece una película como protagonista, lo juro.

En fin, tras un montón de peripecias y magia curiosa, nos muestran que Howl ha sido convocado para participar en una guerra (ya que todas las películas de Miyazaki se ambientan en la puñetera guerra), y tras un par de batallas, Sophie convence al mago para dejar de luchar. Así que, dado el aspecto de nuestra protagonista, Howl decide que vaya a hablar con la reina haciéndose pasar por su madre, para informarle de que no va a participar en la guerra. Allí se encuentra con la bruja que la maldijo, y se produce la jodida mejor escena de todas las putas películas de este director:


La maldita escena de las escaleras. ¡Sólo por eso merece la pena ver la película! Bueno, y por...


El perro.

La cuestión es que la convocatoria era una trampa para quitarle los poderes a los magos, por lo que la bruja, al ser la única maga que ha asistido, pierde sus poderes y de paso la papada. Tengo la teoría de que esa papada era su fuente de poder. Pero no consiguen pillar a Howl... hasta que el muy imbécil se quita el disfraz, ya que se había disfrazado del rey, pero éste entra en la misma sala a los 30 segundos, y todo el elenco protagonista se ve obligado a escapar. Y aquí es donde empieza a complicarse el asunto.

Toda la armada real está buscando a Howl y bombardeándolo todo. Pero Howl se va a combatir, dejando a Sophie a cargo del castillo, la cual, ante un ataque de retraso mental espontáneo e inoportuno, decide ir a ayudar a Howl... sacando a Calcifer del castillo, a pesar de que el propio Calcifer se pasa cinco minutos de reloj gritándole que no puede salir del castillo o se derrumbará. ¡Y encima llueve! ¡Y si Calcifer muere, Howl muere!

Pues bien, Sophie, que muy lista no es, saca al puto demonio del castillo, y éste se viene abajo. ¡Y una vez que se ha cargado semejante máquina todopoderosa, decide entrar y poner a Calcifer en su sitio para que mueva lo que queda del castillo! ¡Con un par! ¿¡PERO ESO NO LO PODÍAS HABER PENSADO ANTES DE TIRAR EL PUTO CASTILLO, IMBÉCIL!?

En fin, nuestros ilustres amiguetes consiguen mover una plataforma nimia del castillo que se va desmoronando poco a poco. Pero la bruja estúpida decide sacar el corazón de Howl del interior de Calcifer (por lo visto sellaron un pacto así, o algo), y empieza a arder, así que Sophie piensa que lo más sensato sería, en lugar de dejar que la puta vieja arda y aprenda la lección de que a Calcifer no se le jode, sería echarle un cubo de agua al pobre demonio. Y así lo hace, provocando prácticamente la muerte tanto a Calcifer como a Howl, y destrozando lo poco que quedaba del castillo.

Si ese perro pudiera hablar, diría muchas verdades...

Entonces... no sé lo que pasa, la cuestión es que Sophie vive un viaje cósmico en el que ve a Howl de joven firmando el trato con Calcifer, y le pide que la busque en el futuro, provocando una puta paradoja espacio-temporal del copón que no venía a cuento de nada.

Dejando atrás el momento cocodrilo de labios gordos, Sophie consigue salvar a Howl, el cual se estaba convirtiendo en una bestia asesina, con el poder del amor, y todos se salvan, Sophie recupera su juventud

Si no es mi película de Miyazaki favorita es porque, sencillamente, el final se carga todo el planteamiento. Es como si, tras una película bien pensada y desarrollada, en la que todo encaja y tiene un sentido, al final se quedasen sin ideas y decidieran que todo pase porque sí. Porque necesitamos terminar esta mierda. Como si les hubieran recortado el sueldo y lo hubieran hecho con prisas. La cuestión es que ese final no me gustó nada. ¡Demonios, podría haber terminado de tantas formas TENIENDO SENTIDO! ¡Y no haciendo que Sophie pierda la cabeza porque sí, y decida destruir el castillo y matarlos a todos porque sí, y que la mala se vuelva buena porque sí... Y QUE AL PUTO CASTILLO LE SALGAN ALAS PORQUE SÍ! Supongo que lo hizo un mago... Howl, por ejemplo.

En conclusión, lo que empieza de una manera cojonuda, termina de forma absurda. Por eso esta película pierde puntos y es ninguneada. Pero para mí, como fan acérrimo de la fantasía, así como de los cacharros enormes, metálicos y que expulsan vapor, es una obra maestra. Vale, sí, es un poco trampa, ya que la empezó a dirigir Mamoru Hosoda, pero se fue y la continuó Miyazaki, así que cuenta como suya.

Ponyo en el acantilado


Amada por muchos, indiferente para otros y odiada por Garrac. Ponyo en el acantilado es la versión Miyazaki de La Sirenita. Es tan simple como coger esta última y meterle movidotas mágico/bizarras propias de este director, aderezado con esa animación luminosa y genial que tanto nos erecta el chin-chin. Además, cuenta con una de las canciones más jodidamente pegadizas de toda la filmografía de este hombre. ¿Cómo? ¿Que no te suena? ¡Eso lo arreglamos rápido!


Sé que me odias por esto, y lo estoy gozando.

La trama nos presenta a un tipo en el fondo del mar que parece ser el padre de Ponyo, el pez naranja ese con cara de persona de la portada, y principal "antagonista de la peli. La cuestión es que Ponyo logra arreglárselas para subir a la superficie, donde conoce a un niño llamado Sosuke.

¡Uy, casi! ¡Más suerte la próxima vez, emo llorica del demonio!

El compadre Sosuke rescata a Ponyo de morir atascada en un bote y... de una ola con cara de pederasta (referencia también a los marebito) enviada por su padre, y la lleva a casa, donde le prepara un cubo con agua para que... bueno... no se ahogue y esas cosas. Lo que nos lleva a conocer a la madre de Sosuke, Lisa, la cuál trabaja en una residencia de ancianos cerca de la costa.

En vista de que las olas pedófilas no han tenido ningún efecto, el padre de Ponyo sale a buscarla en persona, regando el suelo a su paso (¿ein?) con un extraño artefacto, recordándome extrañamente a un excéntrico David Bowie malamente fusionado con Tim Burton. Así intercepta el coche de nuestros protas, que al ver sus pintas arrancan a toda velocidad, a punto de atropellarle. Lo cual es normal, dado que la madre es un jodido peligro al volante.

Al salir de la escuela, Sosukesito lleva a Ponyo a la residencia para que las abuelas puedan verla, y aquí hace su aparición el personaje clave de la película. La Nosferatu de este universo que vaticina todas las desgracias que se avecinan por culpa de la sardina naranja. La profeta que conoce la verdad absoluta, pero a la que nadie hace caso. Ella es... LA VIEJA. 


En serio, esta mujer se pasa literalmente TODA LA PUTA PELÍCULA anunciando que Ponyo va a traer catástrofes y negándose, al contrario que sus compañeras, a aceptar el trágico destino que les aguarda por culpa de la niña pez. Desde el primer momento en que aparece, sabes perfectamente que va a hacer algo grande en la película y los va a salvar a todos de algún modo.

Así que... después de toda esta mamarrachada, Ponyo se encariña con Sosuke y... APRENDE A HABLAR. No sé, será porque en el universo de Miyazaki estas mierdas son el pan de cada día, pero si a mí me empezara a halar un puto pez, pues... SALDRÍA POR PATAS Y ME CAGARÍA ENCIMA DEL JODIDO SUSTO. Peeero bueno, ahí está el padre de la joven para cortarles el rollo, llevándose a Ponyo. Parece que en esto sí que ha conservado un parecido con la realidad.

Durante una escena, podemos ver al padre de Sosuke dirigiendo un barco, pero a nadie le importa una mierda el padre de Sosuke, así que volvamos con Ponyo. El pelizanahorio la está intentando dar de comer, pero la renacuaja se niega, y le pide jamón. Esto les lleva a discutir, y en plena rabieta A PONYO LE CRECEN BRAZOS Y PIERNAS. ¡¡ASÍ, DE LA PUTA NADA!! Lo que nos lleva al pelirrojo dejando caer que va a inundar la tierra y acabar con la humanidad, mientras paralelamente Ponyo escapa de la burbuja que separa el mar del palacio, y hace que ésta reviente, inundándolo todo, poción incluida, lo que crea una explosión de luz y color que desatará el apocalipsis tal y como LA VIEJA predijo. ¡En vuestra cara, ingratos paganos!

Tras liarla lo más parda que puede, Ponyo se reune de nuevo con Sosuke, esta vez convertida completamente en una niña de verdad, en mitad del puñetero tifón que ha provocado en su huida. Tras quedarse atrapados en casa de Sosuke hasta que pase la tormenta, cosa que no impide a su trastornada madre abandonarles para ir a ver a los abuelos de la residencia, nos presentan al padre de Ponyo hablando con su mujer, la diosa del mar. Éste le explica lo que ha pasado y que necesita eliminar a la raza humana para recuperar a su hija, y de paso librarse de una especie de mierda que sólo sabe destruir cosas ya saben, como lo que intentamos nosotros hacer desde la Xanocueva. La diosa del mar... ¿discrepa? ¿Acepta? No sé, es muy ambigua, el caso es que por culpa de la tormenta, la isla está inundada completamente, e infestada con peces y criaturas de aspecto dinosáurico. Así que, Ponyo convierte el barco de juguete de Sosuke en un barco de juguete más grande, y salen a buscar a la psychomother que no volvió en toda la noche. A partir de aquí, y hasta que llegan a la residencia, sólo se suceden escenas irrelevantes, de no ser por...

El bebé de mirada aviesa.

¡A la mierda! El villano de esta película no es el padre de Ponyo, ¡¡era este puto bebé todo el tiempo!! ¡¡Mírale la cara!! ¡¡Es perverso!! ¡Se nota que todo esto del apocalipsis no es más que un retorcido plan suyo! Está ahí, como diciendo "El plan está siendo un éxito. Pronto todos estaréis todos muertos, y mi venganza se habrá cumplido". ¿Sabes qué? Vista la extraña referencia illuminati en Porco Rosso, no descartaría que este bebé sea en realidad un annunaki disfrazado intentando inundar el planeta por segunda vez.

En fin, volviendo a la trama, Ponyo comienza a perder sus poderes, el dueto protagonista encuentra el coche de la madre de Sosuke, sin la misma dentro, dando a entender que, no sé, CONDUCIR DURANTE UN JODIDO PUTO TIFÓN TE PUEDE MATAR. Ya en la residencia, LA VIEJA trata de impedir que el padre de Ponyo le lave el cerebro a nuestro prota. Por supuesto, Sosuke hace caso al fin a LA VIEJA, y trata de llevar a Ponyo junto a ella. Pero el padre de la remorilla no está dispuesto a dejarla ir sin luchar, así que manda más olas pedófilas con aspecto gelatinoso detrás del muchacho. Cosa que no tiene sentido porque la gelatina les acaba alcanzando. Pero cuando el tipejo este parece que va a culminar su plan, la diosa del mar aparece en forma de deus ex machina para salvar el día, dejando que Sosuke y Ponyo vivan juntos y que el mundo vuelva a ser lo que era. Y así, todos son felices, el padre de Sosuke vuelve para tener dos líneas más en la película, a pesar de haber pasado toda la misma fuera de escena, y se acabó.

No es la mejor película de Miyazaki, pero al menos es entretenida, bonita y... DEMASIADO KAWAII. Sin duda, la película más infantil de este director, pero oye, ¿qué puedes esperar de la japosirenita? Al menos se nota a qué público va dirigido. Puedo prometerles y prometo que esta película le chifla a los críos. Es de las pocas que me han dado ratos tranquilos en mi juventud cuando hacía de canguro. Dios bendiga Ponyo.

El viento se levanta

La última película en la carrera de Miyazaki. Demonios... esto me está poniendo melancólico. En 2013, Miyazaki anunció que se jubilaría con esta obra, anunciando que sería una obra biográfica de Jirō Horikoshi, el hombre que inventó el avión de combate Zero. Y con "biográfica", quiero decir "todo lo parecido que puede ser con la realidad, tratándose de Miyazaki" porque, a pesar de ser su película más seria y menos fantasiosa, sigue teniendo esos momentos de fantasía alucinógena que me encantan de este director y, por qué no, ejemplo para un servidor que les escribe. Llámenme weeaboo o lo que les salga de los testículos, pero Miyazaki ha supuesto un gran pilar en mi vida creativa desde que, prácticamente, llevaba pañales. Por eso me cuesta creer que no vaya a dirigir más películas, y que esos años de espera ansiosa entre sus obras hayan llegado a su fin. Pero bueno, no convirtamos esto en un drama.


La historia nos presenta ante Jiro, un muchacho que sueña con ser ingeniero aeronáutico, pero le frena el ser miope. Tras un sueño bizarro en el que su ejemplo a seguir le motiva a dar el salto, decide estudiar la carrera de sus sueños. La trama nos presenta su vida desde que es estudiante, hasta que crea el caza Zero, pasando por su trabajo, sus quebraderos de cabeza a la hora de intentar superar a los alemanes, los problemas de la guerra y la Alemania nazi, y cómo su obsesión por los aviones y el trabajo constante, le lleva a crear el avión de sus sueños.


Podría profundizar muchísimo más en la trama, pero realmente no quiero hacerlo. Quiero spoilear lo mínimo posible esta película ya que, para comprenderla, hay que verla. Estamos ante la última obra de Miyazaki, la más seria de todas, y una de las más bonitas y emotivas. Tanto, que sólo le puedo ver un par de pegas. Uno a nivel argumental, ya que los saltos de tiempo ocurren tan seguidos y de improviso que a ratos provoca que te pierdas, y otra a nivel personal, pues no es... ¿cómo decirlo? No es lo típico que esperas de Miyazaki.


Con Miyazaki esperas películas de fantasía, que inviten a soñar, y con su merecido final feliz. Esta película, por el contrario, es demasiado seria, y el final no deja un buen sabor de boca. Más que a un Chihiro o, incluso, Porco Rosso, esta película recuerda más a La Tumba de las Luciérnagas. Quizás algo menos cruda, pero igual de melancólica. Sin duda, se nota que Miyazaki quería retirarse haciendo algo distinto, y puedo asegurarles que ha merecido la pena. No quiero destripar esta película. No quiero hacer chistes sobre ella. Quiero que la veáis con vuestros propios ojos y saquéis vuestras propias conclusiones, pues a mi parecer, es una obra sublime. Después de verla, me duele que el Óscar se lo llevara Frozen y no El viento se levanta.

Esa ha sido toda la filmografía de Hayao Miyazaki, genio animador y un hito no sólo para mí, sino para muchísimas personas alrededor del mundo. Gracias por su trabajo, señor Miyazaki, y gracias por haber permanecido siempre fiel a su estilo.

En fin, qué demonios, ¿desde cuándo soy yo un tío tan serio y formal? ¡Aquí tienen algo de UMOR para pasar el mal trago! ¡Las películas de Miyazaki si fueran animes comerciales corrientes!



Mis agradecimientos a Pollito Mental por corregir mis fallos y lagunas de patán semialcohólico y añadir algo más de información y curiosidades.

 

Mr. Angelu

11 sandeces:

Roxa 1314 dijo...

A mi Nicky si la considero la peor pelicula de Hayao, pero por lo demas, me gustan.
Mi favorita fue La princesa Mononoke "Farda de tener la version metalica de dicha pelicula" ya que fue la primera pelicula que nunca la considere para niños (y ojo al dato, tenia entre 8 o 10 años) y me gusto bastante.

pollitomental-03 dijo...

tengo listo el informe con los "puntos débiles" cuando quiera se lo paso

Christopher Arroyo dijo...

Pero vaya que genial, un homenaje a Miyazaki. Yo por el momento no he visto ni Totoro, ni Nicky(que no parece muy bien criticada por tu persona), tampoco he visto la ultima que ha salido, pero al leer esto parece que debo verla sin falta.

En fin, que bien que le dedico esto a este grande. Por cierto, por mas películas que pasen Nausicaa siempre sera mi favorita, aunque por lo que leo de "el viento se levanta", parece que se puede convertir en mi favorita.

Mr. Angelu dijo...

[Roxa]
Yo Nicky no la considero la peor, es sólo que... No la vería más de una vez. Es como el relleno de un anime. El gracioso, no el nauseabundo.
Mononoke está en el cuarto puesto de mi top.

[Christopher Arroyo]
Lo que pasa con El viento se levanta es que le tengo mucho respeto por ser la última película de Miyazaki, y por la seriedad de la misma. Si te gustó La tumba de las luciérnagas, esta te gustará también.

Anónimo dijo...

El castillo ambulante es mi favorita. Gran reseña al gran Miyazaki, todo un genio. Uno de los mayores directores de
animación.

Me gustaría pedir una crítica de "La mansión de la niebla"
terror del malo, sin sustos, gracias.

Arkanfunkel dijo...

Personalmente este tipo de películas no son de mi estilo (y más aún si menciono que no soy otaku xD), aún así soy capaz de reconocer el talento de Miyazaki, y el trabajo tan currado de esta entrada. Saludetes =3

Garu knight dijo...

Miyazaki es un genio. Yo crecí con sus obras, y Chihiro fue la primera que me impactó de verdad. La guardo en mi recuerdo desde hace más de diez años, tanto como a su magnífico creador, el genio que es Miyazaki... Sus obras, con ese toque de "mitología" japonesa, esa preciosa animación, el tan bien tratado ambiente, la situación de la época... Son obras maestras, todas y cada una de las películas de este magnánimo director. Una pena que se retire, pero al menos lo ha hecho de forma impecable, pues aunque El Viento Se Levanta no sea mi preferida, es una de las mejores... Los personajes, simplemente impecables; su tono, algo melancólico; su "final triste", precioso... Y es una retirada perfecta, porque esa película expresa lo que ha significado su estancia en el mundo de Studio Ghibli. Como otaku que soy, y gracias a que crecí con estas maravillosas películas, Miyazaki es mi director de películas (no sólo de anime) favorito, porque cada obra tiene un gran esfuerzo detrás y una gran dedicación de una magnífica persona.
Buena entrada, Mr. Angelu, y espero con ansias más de este estilo.

McFadyen Sara dijo...

Recuerdo que quise ver la de Nicky y mi madre nunca me dejó verla (y sin embargo Chihiro y Mononoke si las ví y me traumaron, odio esas dos películas, y otras de brujas por ejemplo también me dejaba verlas menos esa ¬¬, comprendo que no me dejase ver una película no acorde a mi edad, pero era pasarse con algunas).
Eso sí, Chihiro en sí me gusta y al mismo tiempo la odio. Es extraño, pero estas sensaciones suelen molar bastante.

En general realmente no tengo muy buenos recuerdos de algunas películas de Miyazaki y Ghibli que he visto, pero tengo curiosidad por ver las demás aunque en mi más profundo ser no me interese lo más mínimo. ¿Están todas dobladas al castellano? Porque así puede que me lo replantee (no me apetece nada encima verlas en japonés...).

Mr. Angelu dijo...

[Anon]
La criticaremos, pues.

[Arkan]
Gracias, majo.

[Garu Knight]
No es mi estilo, pero se puede intentar hacer más.

[McFayden Sara]
Todas dobladas. Por cierto, estoy con eso que nos pediste de Falling Skies. Cuando la acabe, la reseño.

McFadyen Sara dijo...

Gracias Angelu. Imagino que si al final vas a hacer una reseña es que has visto que flaquea la serie por muchos puntos, o puede que solo sea yo y a ti te guste, jaja, podrías dar una pistilla si eso ;P

Mr. Angelu dijo...

@McFadyen Sara De momento no he visto gran cosa. Ya le comentaré.

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